Welcome to the Inopia.

Más allá de Orión, la Puerta de Tanhauser, los Cerros de Úbeda, la cara oculta de la luna, Babia y más lejos todavía de donde Cristo perdió el gorro andan a la deriva, o más bien naufragan, mis pensamientos y reflexiones sobre las más que recalentada realidad que nos abrasa todos los días. Por eso, cuando todo se emborrona y pareciera que nada tiene sentido, me exilio en la Inopia, lugar donde encuentro el hilo de Ariadna al que agarrarme si quiero encontrar la salida del laberinto.


Sitio desnuclearizado

miércoles, 28 de diciembre de 2011

28, DICIEMBRE DE 2011 (DIARIO DE UN NAVEGANTE CIBERNÉTICO).


Un día más (o menos según los ojos con lo que se mire la botella) surcando la procelosa mar de las ondas cibernéticas. Se acaba el año y resulta complicado no echar la mirada atrás, como una red en busca de la captura del tiempo pasado. Surco este mar abierto a toda mirada, adentrándome en sus profundidades buscando algún rastro; alguna pista que me aproxime alguna explicación, por incierta que pueda parecer a primera vista, y que me ayude a entender la historia más reciente. Es cierto, que hasta en las débiles espumas en las que se disuelve la estela que mi navío cibernético va dejando tras de sí, se nos muestra a veces el rastro a seguir, los posibles hitos que señalen la ruta perdida en los albores de la realidad espacio-tiempo, pues en ellos, es probable, que pueda encontrar alguna luz que me alumbre en la ruta hacia el futuro más cercano pues, como decían los sabios, mal se acomete el futuro si antes no se ha revisado el pasado. En mis cartas de navegación se hayan descritos desde los arrecifes, las naves encalladas y las corrientes más traidoras hasta las rutas más amables y menos traicioneras. Todo ello con el único objetivo de atrapar aquello que está en permanente fuga, que no es otra cosa que el conocimiento de todo lo que está disperso a lo largo y ancho de estas electromagnéticas aguas.

Ahora que lo pienso, quizás esté también en fuga el misterio que nos une a todos los viajeros cibernéticos en este divagar errante. De entrada no hay quien se enrole en empresa tan abstracta, como aquel que huye a la desesperada de su presente o de un pasado tenaz que, más que perseguir, parece en ocasiones guiar los pasos del fugitivo, pues somos los escapistas del éter del ciberespacio que aparecen de súbito en cualquier pantalla tras haberse lanzado, atados de pies y manos, a esta realidad tan irreal como es esta red llamada Internet. Vigilantes del ocaso; con cada heterodoxia se nos abre un camino por el que navegar a toda máquina…

Sigo navegando con la esperanza de encontrar un nuevo horizonte tras la línea que separa las tierras de los cielos aunque, a veces, la niebla se transforme en un velo tras otro como en una gran cortina que recogiese el vaho desprendido de millones de alientos. Se sugieren las formas movedizas en escala de colores aun por inventar y no hay palabras, sólo un silencio habitado y vibrante como el que hay entre dos canciones deseadas, un eco de dársenas aún por encontrar...

Como explorador de lo intangible, desde la cubierta de este navío errante y aunque expuesto al embate de las olas, uno vuelve a albergar la esperanza de que aún queda tiempo para, al menos, acercarme al destino anhelado…

jueves, 22 de diciembre de 2011

BLANCA NAVIDAD.


Felices fiestas nos dicen sin cesar en estos días todos aquellos con quien nos cruzamos; en la familia, en el trabajo (quien tiene la suerte de tenerlo) con los amigos. Como si la felicidad y la fiesta tuviera que ir necesariamente unida a la navidad. Fiesta, una palabra asociada a diversión, amistad, música, comida, alcohol (para qué engañarnos) y sin embargo en estas fechas adquiere una dimensión y sentidos bien distintos.

Pues esto de la fiesta propiamente dicha debería conllevar diversión cuando normalmente te reúnes con las personas afines a ti para poder reírte, charlar y disfrutar, pero en navidad no. En navidad si hay uno con el que te llevas de puta madre, te toca en el extremo de la mesa opuesto. En navidad te sientas al lado del que menos te apetece porque no hay otra opción. En navidad nos juntamos con cuñados, hermanos, primos, padres, sobrinos, abuelos y hay que intentar que la conversación que mantengas sea distendida aunque esto se igual de improbable como que te toque la lotería.

Y es que cuanto más lo pienso más me debería gustar la navidad (soy una pura contradicción). Todo el día feliz cual perdiz haciendo felices a los demás. Si es que es un derroche total de felicidad y alegría. Tanto es así, que el gobierno debería decretar el estado de navidad todo el año e imponer la felicidad por decreto porque está claro que, tal y como están las cosas, la única manera de alegrarse es si te lo mandan por ley. Y el que no sea feliz en estas fechas que le quiten puntos del carné de la felicidad.

Por tanto, no logro entenderme a mí mismo. Por qué odiaré tanto la ¡puta navidad de los huevos! Será porque me repelen las interminables colas en los supermercados y tiendas de las grandes superficies del consumo, y me dan arcadas cada vez que pienso en los precios que alcanzan los langostinos congelados, la merluza y el pavo. O será porque siento espasmos cuando pienso en las horteradas que programan las televisiones durante estas fechas, sobre todo en la noche de fin de año donde se me atragantan hasta las uvas al contemplar el bochornoso espectáculo de los presentadores, vestidos de etiqueta, explicando que no hay que empezar a devorar uvas hasta que no terminen de sonar los cuartos. No sé, siento unas ganas tremendas de cagarme en todo lo que significa la navidad, pero en lo que me cago con verdadero énfasis es en esos putos Santa Claus escalando las fachadas de los edificios… y en el soporífero discurso del rey, por supuesto. Por cierto, ¿mencionará este año a su yerno Hurtangarín...?

Si, la verdad es que no logro entenderme a mí mismo. Mientras sigo en el intento y como decía Maki Navaja el último chorizo (decente): me cago en tó, pero en estas fechas “tan entrañables”, y por llevar la contraria y joder un poco, me cago en la puta y odiosamente entrañable navidad.

jueves, 15 de diciembre de 2011

¡SALVAD EL EURO!



¡Salvad el Euro! Nos gritan hasta hacernos que nos estallen los tímpanos desde Europa, que ya no es otra más que la Europa de los bancos y las multinacionales (¿o acaso creíamos otra cosa?), como si la moneda única fuera un ente con vida al que hay que rescatar, como si de una ballena varada fuese, y devolverle a la vida, o lo que es lo mismo a la circulación. Y para que este ente viva, nosotros, todos los habitantes de la llamada Unión Europea, necesita alimentarse con nuestros derechos, libertades, pensiones, sanidad, educación, medio ambiente y un largo etcétera, hasta dejarnos en la miseria. Su voracidad no parece tener límite y no parará hasta devorarnos por completo y ya no quede nada y, después de esto, ¿qué quedará para su supervivencia? Nadie lo sabe pero lo que sí sabemos es que este capitalismo voraz terminará por acabar con todo…

Y para ello, para salvar al maldito euro, nos piden más sacrificios pero lo que en verdad va implícito en ese mensaje es que algunos de nuestros conciudadanos tendrán que ser sacrificados o lo que es lo mismo: liquidados. Como las miles de familias que sufren las consecuencias de haber creído que pagarían hipotecas con sueldos mileuristas: 90.000 ejecuciones hipotecarias en 2009 y 180.000 en 2010. Y todo por el bien del euro y del mercado. Porque quien nos gobiernan amoralmente y ya sin ningún tipo de vergüenza (si es que alguna vez la tuvieron) son los mercados, y lo han conseguido gracias, entre otras cosas, a la ineptitud de los políticos que con la única fórmula de los recortes sociales no han podido mejorar la situación, si no todo lo contrario, más bien empeorarla aún más.
¡Salvemos el Euro! Y para ello que se hundan todavía más los más de 4.500.000 parados en un país donde la única familia que tiene asegurado el trabajo de por vida, la Familia Real, tiene un yerno, Hurtangarín, digo Urdangarín, que ha utilizado este parentesco para hacer negocios multimillonarios a costa de contratos con dinero público de por medio. Primero fue el braguetazo y después el pelotazo. Pero no se vayan todavía que aún hay más: un país donde se nos insiste en que debemos sacrificarnos para salvar el euro pero donde 16 altos cargos del PP del Ayuntamiento de Valencia y de municipios aledaños han sido imputados por crear una empresa (EMARSA) en la que facturaron hasta 30 millones, de ese euro que debemos salvar, a sus ayuntamientos por servicios inexistentes, llevando a dicha empresa a la quiebra dejando una deuda de 17 millones de euros gastados en restaurantes de lujo, viajes, ordenadores y hasta en la compra del supermercado y de tabaco.

Un país donde el ministro de Fomento y portavoz del Gobierno en funciones, además de vicesecretario general del PSOE, José Blanco, está bajo sospecha judicial por presunto tráfico de influencias y cohecho. Y donde la primera medida tomada por dicho gobierno en funciones, derrotado en las últimas elecciones, ha sido indultar a un banquero del Banco de Santander condenado a pena de arresto mayor y suspensión del ejercicio profesional por presentar una denuncia falsa a sabiendas cuando era presidente de otro Banco, el Banesto.

Sí, sin permitirnos que dudemos nos dicen que hay que salvar el Euro para que los banqueros de la Unión Europea, que han recibido de la misma 1,6 billones de euros públicos entre octubre de 2008 y diciembre de 2010, sigan siendo cada vez más poderosos y más ricos mientras que a las empresas que crean empleo se les redujeron las ayudas en 11.700 millones de euros en 2010.

Pues si es así va ser que no, que salve al euro quienes defendieron la liberalización sin control de los mercados financieros: ejecutivos y empresas que se beneficiaron de los excesos del mercado durante el boom financiero, quienes permitieron sus prácticas y quienes les permiten ahora salir indemnes y robustecidos, con más dinero público, a cambio de nada. Empresas como Lehman Brothers o Goldman Sachs, bancos que permitieron la proliferación de créditos basura, auditoras que supuestamente garantizaban las cuentas de las empresas, y gente como Alan Greenspan, jefe de la Reserva Federal norteamericana durante los Gobiernos de Bush y Clinton, opositor a ultranza a la regulación de los mercados financieros. O aquí, en España, tipos como Emilio Botín, presidente del banco de Santander, o Amancio Ortega y su ex-esposa la indignada Rosalía Mera(IMDITEX), Juan Roig (MERCADONA), Isak Andic (MANGO), el presidente de la patronal CEOE, Joan Rosell y todos aquellos multimillonarios que se han forrado a nuestra costa y que la crisis "se la suda". Que sean ellos lo que salven el Euro con la ayuda de todos los políticos que antes les han ayudado a ellos a seguir forrándose (no sin los correspondientes agradecimientos, claro está).

sábado, 10 de diciembre de 2011

LAS UVAS DE LA IRA.

Dejo como entrada un fragmento de la película dirigida por John Ford en 1940 basada en la novela de por John Steinbeck (1902-1968). Fue una obra muy polémica en el momento de su publicación, y resultó profundamente transgresora en su época. Está ambientada en la década de 1930, cuando Estados Unidos sufre una gran crisis económica tras el crack de 1929. Describe el proceso por el cual los pequeños productores agrícolas son expulsados de sus tierra por cambios en las condiciones de explotación de las mismas y obligados a emigrar a California donde el tipo de agricultura requiere mano de obra durante la cosecha. En concreto, narra las dificultades de la familia Joad en su éxodo desde Oklahoma hacia California en busca de mejores condiciones de vida. Steinbeck exalta los valores de la justicia y la dignidad humana en una Norteamérica que vive una etapa de profunda injusticia económica y política.

Interesante su revisión tanto cinematográfica como literaria para comprender aún mejor los tiempos que corren. A continuación, como decía al principio, dejo una escena crucial de la película, donde si cambiáramos los personajes por cualquiera de las familias desahuciadas de sus viviendas en nuestro país llegarían a las mismas conclusiones...

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Letra para una canción imposible.

Ahora que


se acercan tiempos

de tormentas imperfectas.

Ahora que

ya no quedan islas

en las que naufragar.

Ahora que

hasta las estrellas

se niegan a ser descubiertas

no puedo, no quiero

echarme atrás,

pues llegados a este punto

no queda otra cosa

que dejar el tiempo pasar,

seguir adelante

en un viaje sin retorno,

navegando a oscuras.

Aunque da igual

que mis ojos no alcancen

a ver más allá,

pues llegados a este punto

solo importa el instante

que sucede de inmediato.

Y todo da igual

si estás a mi lado

y me haces olvidar

que el tiempo pasado

es un laberinto cerrado

del que tú y yo a duras penas

conseguimos librarnos.

Y si hemos llegado hasta aquí

que más nos puede pasar

si el destino nos está escrito

y seguimos escribiéndolo juntos

con zumo de limón

para no dejar rastros

de esta absurda historia

donde lo que hoy es puro

mañana está podrido.

Pues así es la vida en general

donde morir o matar

es el único guión.

Pero estás tú, sí estás tú.

pues si no fuera así

entre morir o matar

prefiero morir.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Mensaje de la Cápsula del Tiempo.

Una vez más la procelosa mar de las ondas cibernéticas trae hasta mí una botella con mensaje que, arrastrada por las corrientes electromagnéticas que alimentan este mundo virtual, llega hasta una de las muchas playas perdidas en esta isla llamada Inopia. El mensaje parece venir de otro tiempo, aunque después de su lectura pareciera que su análisis fuera una descripción perfectamente válida para los aconteceres de nuestra época.
"Vivimos una época rica en inteligencias creadoras, cuyas expresiones han de acrecentar considerablemente nuestras vidas. Hoy cruzamos los mares merced a la fuerza desarrollada por el hombre, y empleamos también esa energía para aliviar a la humanidad del trabajo muscular agotador. Aprendimos a volar y somos capaces de enviar mensajes y noticias sin dificultad alguna a los más remotos lugares del mundo, por medio de ondas eléctricas.

No obstante, la producción y distribución de bienes se halla por completo desorganizada, de manera que la mayoría ha de vivir temerosa ante la posibilidad de verse eliminada del ciclo económico, y sufrir así la falta de lo necesario. Además, los habitantes de las distintas naciones se matan entre sí a intervalos regulares, por lo que también, debido a esta causa debe sentir miedo y terror todo el que piense en el futuro. Esta anomalía se debe al hecho de que la inteligencia y el carácter de las masas son muy inferiores a la inteligencia y al carácter de los pocos que producen algo valioso para la comunidad. Confío en que la posteridad lea estas afirmaciones con un sentido de justicia y la necesidad de un cambio en la situación"

De "Mis Creencias" de A. Einstein (1939).


martes, 29 de noviembre de 2011

 La banca, el fraude fiscal y el New York Times, por Vicenç Navarro


Este artículo del profesor Vicenç Navarro  critica la falta de cobertura de temas de fraude fiscal por parte de los medios de mayor difusión del país, resultado de la enorme influencia que la banca tiene sobre tales medios, siendo la banca y los banqueros algunos de los que contribuyen más a tal fraude. Creo interesante su difusión por toda la procelosa mar de las ondas cibernéticas:

El New York Times ha ido publicando una serie de artículos sobre Emilio Botín, presentado por tal rotativo como el banquero más influyente de España, y Presidente del Banco de Santander, que tienen inversiones financieras de gran peso en Brasil, en Gran Bretaña y en Estados Unidos, además de en España. En EEUU el Banco de Santander es propietario de Sovereign Bank.

Lo que le interesa al rotativo estadounidense no es, sin embargo, el comportamiento bancario del Santander, sino el de su Presidente y el de su familia, así como su enorme influencia política y mediática en España. Un indicador de esto último es que ninguno de los cinco rotativos más importantes del país ha citado o hecho comentarios sobre esta serie de artículos en el diario más influyente de EEUU y uno de los más influyentes del mundo. Es de suponer que si se escribieran artículos semejantes, por ejemplo, sobre el Presidente Zapatero, tales reportajes serían noticia. No así en el caso Emilio Botín.

Una discusión importante de tales artículos es el ocultamiento por parte de Emilio Botín y de su familia de unas cuentas secretas establecidas desde la Guerra Civil en la banca suiza HSBC. Por lo visto, en las cuentas de tal banco había 2.000 millones de euros que nunca se habían declarado a las autoridades tributarias del Estado español. Pero, un empleado de tal banco suizo, despechado por el maltrato recibido por tal banco, decidió publicar los nombres de las personas que depositaban su dinero en dicha banca suiza, sin nunca declararlo en sus propios países. Entre ellos había nada menos que 569 españoles, incluyendo a Emilio Botín y su familia, con grandes nombres de la vida política y empresarial.

Según el New York Times, esta práctica es muy común entre las grandes familias, las grandes empresas y la gran banca. El fraude fiscal en estos sectores es enorme. Según la propia Agencia Tributaria española, el 74% del fraude fiscal se centra en estos grupos, con un total de 44.000 millones de euros que el Estado español (incluido el central y los autonómicos) no ingresa. Esta cantidad, por cierto, casi alcanza la cifra del déficit de gasto público social de España respecto la media de la UE-15 (66.000 millones de euros), es decir, el gasto que España debería gastarse en su Estado del Bienestar (sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios a personas con dependencia, y otros) por el nivel de desarrollo económico que tiene y que no se gasta porque el Estado no recoge tales fondos. Y una de las causas de que no se recojan es precisamente el fraude fiscal realizado por estos colectivos citados en el New York Times. El resultado de su influencia es que el Estado no se atreve a recogerlos. En realidad, la gran mayoría de investigaciones de fraude fiscal de la Agencia Tributaria se centra en los autónomos y profesionales liberales, cuyo fraude fiscal representa –según los técnicos de la Agencia Tributaria del Estado español- sólo el 8% del fraude fiscal total.

Es también conocida la intervención de autoridades públicas para proteger al Sr. Emilio Botín de las pesquisas de la propia Agencia Tributaria. El caso más conocido es la gestión realizada por la ex Vicepresidenta del Gobierno español, la Sra. De la Vega, para interrumpir una de tales investigaciones. Pero el Sr. Botín no es el único. Como señala el New York Times, hace dos años, César Alierta, presidente de Telefónica, que estaba siendo investigado, dejó de estarlo. Como escribe el New York Times con cierta ironía, “el Tribunal desistió de continuar estudiando el caso porque, según el juez, ya había pasado demasiado tiempo entre el momento de los hechos y su presentación al tribunal”. Una medida que juega a favor de los fraudulentos es la ineficacia del Estado así como su temor a realizar la investigación. Fue nada menos que el Presidente del Gobierno español, el Sr. José Mª Aznar, que en un momento de franqueza admitió que “los ricos no pagan impuestos en España”.

Tal tolerancia por parte del Estado con el fraude fiscal de los súper ricos se justifica con el argumento de que, aún cuando no pagan impuestos, las consecuencias de ello son limitadas porque son pocos. El Presidente de la Generalitat de Catalunya, el Sr. Artur Mas, ha indicado que la subida de impuestos de los ricos y súper ricos tiene más un valor testimonial que práctico, pues su número es escaso. La solidez de tal argumento, sin embargo, es nula. En realidad, alcanza niveles de frivolidad. Ignora la enorme concentración de las rentas y de la propiedad existente en España (y en Catalunya), uno de los países donde las desigualdades sociales son mayores y el impacto redistributivo del Estado es menor. Los 44.000 millones de euros al año que no se recaudan de los súper ricos por parte del Estado hubieran evitado los enormes recortes de gasto público social que el Estado español está hoy realizando.

Pero otra observación que hace el New York Times sobre el fraude fiscal y la banca es el silencio que existe en los medios de información sobre tal fraude fiscal. Tal rotativo cita a Salvador Arancibia, un periodista de temas financieros en Madrid, que trabajó para el Banco Santander, que señala como causas de este silencio el hecho de que el Banco Santander gasta mucho dinero en anuncios comerciales, siendo la banca uno de los sectores más importantes en la financiación de los medios, no sólo comprando espacio de anuncios comerciales, sino también proveyendo créditos –aclara el Sr. Salvador Arancibia- “….medidas de enorme importancia en un momento como el actual, donde los medios están en una situación financiera muy delicada”. De ahí que tenga que agradecer al diario que se atreva a publicarlo, porque hoy, artículos como los que publica el New York Times y el mío propio, no tienen fácil publicación en nuestro país. Es lo que llaman “libertad de prensa”.


lunes, 21 de noviembre de 2011

DESPUÉS DE LAS ELECCIONES DEL 20N.

Algunos de los datos que la prensa suele olvidar:

Abstención - 9.710.775 (28,31%)

Votos nulos - 317.886 (1,29%)
Votos en blanco - 333.095 (1,37%)

Y si no hubiera circunscripciones electorales y ni se aplicara la ley D'Hondt tendríamos que, por ejemplo, Izquierda Unida hubiera obtenido 14 escaños más, UPyD 12 y entrarían en el Congreso partidos como EQUO que con los 215.776 votos le corresponderían 3 escaños.



viernes, 18 de noviembre de 2011

La III República.

Yo me apunto a esta república:

lunes, 14 de noviembre de 2011

M. Campo Vidal no es Dylan Ratigan... y es una pena...

Ocurrió en la televisión americana cuando Dylan Ratigan, presentador de un programa diario de la televisión por cable americano sobre temas de economía y política, se indignó en directo contra su gobierno y sus políticos y su inepta gestión de la crisis, y contra el sistema financiero y la banca y contra los parlamentos que se han vendido al mercado. Tomó la palabra que mareaban sus tertulianos y puso las cosas en su sitio y la palabra de millones de indignados en la televisión del país más influyente del planeta. Y lo curioso es que si cambias el nombre de los dos partidos americanos por los mayoritarios de aquí, todo lo que dice se podría decir de nuestro país, y se tendría que decir con la misma fuerza y con mucha más frecuencia ¿Os imagináis a Manuel Campo Vidal actuando de esta manera en el pasado debate entre Rubalcaba y Rajoy? Me temo que no…

lunes, 7 de noviembre de 2011

7 de noviembre de 2011.


Sigo navegando. Comienza un nuevo día. Pienso, que por mucho que grandes voces de todo el largo y ancho túnel del espacio y del tiempo lo pregonen, por mucho que cada día desemboquen en estas costas cibernéticas sucesos innombrables e imborrables, poco ha cambiado en la búsqueda de mi anhelada quimera: la razón.

El estado de esta procelosa mar, tiene mucho que ver con el estado de la razón, o por lo menos así lo veo. Hay días en los que el oleaje junto al viento te ayudan a seguir navegando pero también hay días en los que las borrascas me intimidan y me incitan a echar el ancla y darlo todo por perdido…Pero ahí está el alma del marinero errante, el viajero inquieto que lucha por continuar la travesía controlando la situación para no vagar a la deriva.

Mis pensamientos dan un giro al timón. Por un momento la calma lo inunda todo y puedo divagar sin miedo a perderme en el intento.

Jamás imaginé que para afianzarte en la cordura había que sumergirse tanto en la sombra. Soñé caminos que, una vez despierto, me parecen imposibles. Pura ironía este discurrir vital en apariencia sin sobresaltos. Ay de aquél que llegue a creerlo. Lo indefinido comienza a salir del misterio, se hace tangible, concreto, aunque todavía en el horizonte no se vislumbre nada. Tal vez la respuesta esté más cerca de lo que en verdad creemos. Sigo pensando que habrá que reinventarlo todo.

Hay días en los que el ruido se hace tan dueño del todo que suscita en mi la necesidad de  confundirme  en él (en un grito mudo que remueva mis tripas hasta los escondrijos del vómito).

Sigue lloviendo. Los nubarrones de esta tan ingrata manifestación de lo absurdo no dejan de abrirse paso en su propia vorágine. Insoportable es el mundo que persiste en enarbolar la mediocridad del discurso como única bandera. Entre la nefasta tempestad, las palabras volteadas por las olas destrozan la razón. Los pregoneros de verdades cuyo verdadero ropaje es la mentira naufragan en la solidez de la nada, y el tiempo, mientras tanto, se mece a cuentagotas. Me abruma hasta aburrirme la telúrica sintomatología del hartazgo propagandístico de los voceros de la política más nefasta, tan repetitiva e inconsecuente que no puedo hacer otra cosa que volver a sufrir el menoscabo del horror ya cotidiano de este sistema tan falsario. Habrá, por tanto, que seguir sufriendo la certeza inmanente al destino de reconocer que la carga cíclica del universo no cambiaría jamás.

Respiro con profundidad melancólica, avanzo hacia la plaza donde los mercaderes venden hasta lo intangible. Me sobresalta el casi atropello de un cuadrúpedo rodante lo que me hace recobrar el sentido. Es cierto, no estoy solo: me acompañan en este devenir de comienzo de semana, aquellos que transitan hacia un destino nefasto sin posibilidad alguna de escapada. Y aún así, recordé aquel profundo e inmortal aforismo que recobra hasta la esperanza más dormida (la mía): “Si supiese que el mundo termina mañana, igualmente plantaría un árbol”. Creo que fue Martin Luther King el autor de esta bella frase. Yo también querría tener un sueño...

Y en este escenario frenopático me paro junto a un portal del todo impreciso, desconocido, para intentar recobrar el rumbo (si es que alguna vez lo tuve). Es entonces cuando me sorprendo a mí mismo, profunda e instintivamente, tomado la dirección de un nuevo y esperanzado sueño de libertad.

Paró la lluvia. La luz del sol, un vez más, me cegó con una calidez dulcemente inesperada.

Vislumbrando aconteceres estacionarios, así transcurren estos días, en el espacio que va de un tiempo a otro donde siembro cada preciso instante.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

"Movimiento fuerte" de Jonathan Franzen.


 Se dice de Jonathan Franzen (1959) que se hizo famoso dos veces: la primera, en 1996, cuando publicó un artículo en “Harpers” en el que cuestionaba la ficción norteamericana; y la segunda, cuando publicó su tercera novela, "Las correcciones" (2001), vendió un millón de ejemplares y ganó el National Book Award. Después vendrían los ensayos de "Cómo estar solo" (2003). No es un diario, pero lo parece. Es la vida triste y contradictoria, a ratos terrible e insoportable, de un escritor famoso que casi no soporta su propio éxito y que debe afrontar cuestiones como el sexo, la intimidad, el alzheimer y la muerte de su padre, las ciudades o el mundo digital. Con su última novela,"Libertad", ha adquirido fama mundial después de saberse que elpresidente Obama la encargó para su lectura antes incluso de ser publicada.
Antes había publicado "Movimiento fuerte" su segundo título,  donde encontramos una serie de líneas argumentales que van desde la ecología hasta los movimientos antiabortistas, aunque la acción se inicia con un leve movimiento sísmico en el área de Boston donde las grietas que se originan van descubriendo en el entramado económico y social que no son diferentes de aquellas por las que se desvanecen los deseos de nuestra propia vida. Y así, los movimientos sísmicos descubrirán las fallas sobre las que se van construyendo las vidas de los personajes de esta novela.
Dejo unas líneas de una de las reflexiones que hace Franzen en este libro:

… ¿Es posible que la inteligencia artificial lea un libro con plena comprensión? ¿Puede pintar un cuadro original o componer una sinfonía? ¿Puede distinguir entre hecho y simple imagen y tomar decisiones políticas responsables basándose en esta distinción?

El sistema aduce que el programa simula la inteligencia del estadounidense medio de los años noventa.

Se podrá objetar también que ninguna máquina, por muy sofisticada que sea, será capaz jamás de sentir subjetivamente el color azul o de saborear la canela o de ser consciente de sí misma mientras piensa.

El sistema considera esta objeción impertinente y peligrosa. Porque en cuanto introduces la subjetividad en una discusión lógica, en cuanto concedes realidad a fenómenos que no pueden ser verificados por una máquina o una reacción química, en cuanto afirmas que la interpretación subjetiva de unas moléculas de canela como “¡Oh! ¡Canela!” tiene sentido, entonces estás abriendo una caja de Pandora. Dicho y hecho, la misma persona de la canela te vendrá diciendo que interpretes el silencio de una cima montañosa como “¡Oh! Noto a mi alrededor una presencia eterna”, y la oscuridad de su cuarto por la noche como “¡Oh! Poseo un alma que trasciende su recinto físico”; de ahí a la locura no hay más que un paso.

Es mucho más sensato vivir racionalmente, como hace la máquina. Votar al hombre que tenga la postura más radical sobre el narcotráfico. Sostener que lo real del sabor/aroma de la canela no es otra cosa que su contenido informacional: la canela le dice al cerebro –y ello por puro accidente químico, ya que no es nutritiva_ “cómeme, soy buena para ti”. Es absolutamente más sensato reírse de la persona que te diga que sin tu experiencia subjetiva de la canela te habrías ahorcado a los trece años, y que sin tu experiencia subjetiva del olor de la nieve fundida tu actitud hacia tu madre, esposa o hija se reduciría a “¿Cómo hago para que me dé lo que yo quiero?”. Y así como hay personas privadas del sabor, así como el líder de una nación de ciegos cromáticos vive en su negro Berlín, su gris Tokio o su Casa Blanca y se mofa de quienes afirman tener sensaciones con el color azul, así también tienes que aprender tú a mofarte de los que han estado en las cumbres y dicen haber sentido la presencia de un Dios eterno, y a rechazar cualquier conclusión que puedan sacar de dicha experiencia.

De lo contrario, se dejas que las emociones te induzcan a pensar que existe algo único o trascendente en la subjetividad humana, puedes acabar preguntándote por qué has organizado tu vida como si fueras una simple máquina para la no placentera producción y el placentero consumo de productos. Y por qué, en nombre de la paternidad responsable, estás inculcando en tus hijos la misma actitud consumista si lo material no es la esencia de la humanidad: por qué estás garantizando que su vida esté tan repleta de mercancías como la tuya, y de tareas y bucles y entradas y salidas, de tal forma que habrán vivido solamente para perpetuar el sistema y morirán por la sencilla razón de que están agotados. Tal vez empiece a preocuparte que con cada electrodoméstico que compras, cada trozo de plástico que tiras, cada equis litros de agua caliente que desperdicias, cada acción que compras o vendes, cada kilómetro que conduces, estás propiciando el día en que no habrá tierra, aire o agua en el mundo que no hayan sido cambiados, el día en el que la primavera olerá a ácido clorhídrico y la lluvia en verano tendrá sabor a paradiclorobenceno y el agua del grifo será de color rojo y sabrá a Pepsi y los únicos pájaros serán gorriones cultos que trinarán “¡Di que no!”, arrendajos que graznarán “¡Sexo, sexo!” y pollos que piarán “¡Carne blanca!”, y tú comerás ternera una noche y pollo la siguiente y ternera la de más allá y todos los bosques estarán plantados con la misma especie de pino o la misma especie de arce, e incluso a mil millas de la costa el fondo del océano estará cubierto de verdín y de envases de leche, y allí sólo nadarán sardinas y atunes y gambas gigantes, e incluso de noche en la cima de un monte remoto el viento olerá a salida de humos de un McDonald´s, y oirás alarmas de coche y televisores y el retumbo de los reactores a cuyos pasajeros se les dará a elegir “¿Pollo… o ternera?”, y aquella naturaleza en que todo el mundo, a sabiendas o no, sentía inmanencia de la eternidad habrá muerto, y el periódico que puedes leer en el monitor (para comprarlo has tenido que sudar tinta ante otro monitor) te dirá que El hombre es libre y todos somos iguales y que El minigolf arrasa en la ciudad. Descubrir que ese mundo es imperfecto será muy inquietante. Así pues, para tu propia tranquilidad de espíritu, ya que nada se puede probar o refutar –ya que tu ciencia se descalifica a sí misma para responder justamente a las preguntas relativas a la capacidad de inteligencia para sentir lo que, en un sentido absoluto y verificable, no está ahí-, ¿no será mucho más seguro suponer que las máquinas tienen un alma y unos sentimientos virtuales propios?





lunes, 24 de octubre de 2011

Movimientos sísmicos.


La realidad se mueve bajo nuestros pies, todo se altera. Se agrieta todo lo que nos sustenta, nos alimenta, todo lo que nos empuja hacia delante y nuestro cuerpo no acaba de conseguir el equilibrio. Con intentos infructuosos tratamos de mantenernos en pie, pero es imposible. Cuando parece que controlamos el equilibrio volvemos a sucumbir ante una nueva sacudida, y nuestra cabeza es incapaz de gobernar nuestras piernas, y nuestras piernas son incapaces de mantener enderezado nuestro cuerpo. La dignidad cae por los suelos una y otra vez y con ella la libertad y todo lo demás, todo lo que importa.

Es un tiempo sismológicamente intenso cuyo epicentro está en Wall Street. Si un jodido bróker estornuda todo se mueve, desde la Quinta Avenida hasta el poblado de las Barranquillas todo tiembla. Ninguna construcción es ya válida. La arquitectura política, filosófica, social deberá proyectar nuevos modelos. Nos va el equilibrio en ello. Nos va la vida en ello.

viernes, 21 de octubre de 2011

A veces una imagen vale más que mil palabras...¿o no?

Pero a veces 12 palabras pueden valer por mil imágenes...

jueves, 6 de octubre de 2011

NOS PIDEN CONFIANZA...

 ¿Y tú de quién te fías?, una web interesante: http://tefias.tumblr.com/

Nos piden confianza en los mercados, en el Ibex y en la triple A.

En la Eurozona, en el BCE y en Trichet.

Nos piden confianza en la banca, en los bonos y en la deuda soberana.

Nos piden confianza Merkel, Rajoy, ZP y Sarkozy.

Nos piden confianza en las instituciones, en los ajustes y en la productividad.

Nos piden confianza en el rescate y en que no nos rescaten.

Confianza en el crédito.

Y crédito de confianza.

¿Qué nos piden cuando nos piden confianza?

¿Y tu, de quién te fías?

“Tenemos que romper el círculo vicioso de la crisis de confianza” (Christine Lagarde, directora del FMI)

“Zapatero pide a Rajoy que aporte confianza” (El País, 13 de julio 2011)
“Rajoy pide elecciones cuanto antes para dar confianza a España” (4 de abril de 2011)
“Elena Salgado: La confianza en los mercados es esencial para la recuperación” (25 de mayo de 2011)
“Obama apela a la confianza de los mercados en EEUU” (Reuters, 8 de agosto de 2011)
“La crisis griega lastra la confianza de los mercados en España” (La Vanguardia, 14 de junio de 2011)
“La confianza de Grecia en Merkel y Sarkozy salva las bolsas europeas” (Agencias, 14 de septiembre de 2011)
“Merkel: las reformas de España permitirán recuperar la confianza de los mercados” (3 de febrero de 2011)
“Botín pide reformas, trabajo y confianza para salir de la crisis” (17 de junio de 2011)

 
Saludos desde la Inopia.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

INDIFERENCIA.

Vivimos en una época de indiferencia generalizada porque ya nadie siente nada por nadie que le sea ajeno, guardamos nuestros más puros sentimientos solo para nuestros más allegados, el resto nos resulta indiferente. Recluidos en una burbuja después de dimitir del mundo nos aislamos de aquello que nos pueda provocar dolor, y no me refiero al físico me refiero a otro que no se cura con analgésicos: el de nuestra conciencia.

Etimológicamente la palabra indiferencia nos traslada a un ámbito donde desaparecen las fronteras y con ellas las distinciones. A partir de aquí todo da lo mismo. Nos instalamos en un lugar indeterminado donde se confunde la libertad con el despotismo, el bien con el mal, la violencia con la dulzura. Por eso la indiferencia es complaciente con la pobreza extrema, el abuso de poder, la violencia, la frialdad. Y así, el indiferente se instala en una existencia plana donde no necesita cuestionarse el sentido de las cosas para no tener que tomar partido. Pues la opaca telaraña de la indiferencia obtura la sensibilidad con la que percibimos el mundo impidiéndonos esbozar cualquier pensamiento crítico. Ser indiferente, pues, es como si perdiéramos parte de nuestra humanidad.

En 1999, Elie Wiesel (premio Nobel de la Paz, 1986) en un discurso pronunciado en Washington con el título de “Los peligros de la indiferencia” nos advierte de lo peligroso que resulta traspasar la delgada línea que separa el compromiso con lo humano de la neutralidad más indolente:

“¿Qué es indiferencia? Etimológicamente, la palabra significa “no hay diferencia.” Un estado extraño e innatural en el cual, las líneas entre la luz y la oscuridad, el anochecer y el amanecer, el crimen y el castigo, la crueldad y la compasión, el bien y el mal, se funden.

¿Cuáles son sus cursos y sus inescapables consecuencias? ¿Es una filosofía? ¿Es concebible una filosofía de la indiferencia? ¿Puede uno ver la indiferencia como virtud? ¿Es necesario, de vez en cuando, practicarla, simplemente para conservar nuestra sanidad, vivir normalmente, disfrutar una buena comida y un vaso de vino, mientras el mundo alrededor nuestro experimenta una terrible experiencia.

Por supuesto, la indiferencia puede ser tentadora, más que eso, seductiva. Es mucho más fácil alejarse de las víctimas. Es tan fácil evitar interrupciones tan rudas en nuestro trabajo, nuestros sueños, nuestras esperanzas. Es, después de todo, torpe, problemático, estar envuelto en los dolores y las desesperanzas de otra persona.

En cierta forma, ser indiferente a ese sufrimiento es lo que hace al ser humano en inhumano. Indiferencia, después de todo, es más peligroso que la ira o el odio. La ira puede ser a veces creativa.

La indiferencia no es el comienzo; es el final. Y por lo tanto, indiferencia es siempre el amigo del enemigo porque se beneficia del agresor, nunca de su víctima, cuyo dolor es magnificado cuando él o ella se sienten olvidados. El prisionero político en su celda, los niños hambrientos, los refugiados sin hogar, se sienten abandonados, no por la respuesta a su súplica, no por el alivio de su soledad sino porque no ofrecerles una chispa de esperanza es como exiliarlos de la memoria humana. Y al negarles su humanidad traicionamos nuestra propia humanidad.

Indiferencia, entonces, no es sólo un pecado, es un castigo. Y es una de las más importantes lecciones de la amplia gama de experimentos del bien y el mal del siglo pasado”.

La hambruna del Cuerno de África se está cebando con la población de menos edad. La malnutrición infantil permanece como el principal problema en los campamentos de refugiados, según alerta el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). Un informe de esta agencia de la ONU sobre los campamentos de Dollo Ado, al sureste de Etiopía, arroja un dato desolador: más de 100.000 menores tienen ya por hogar las tiendas y la arena de este campo de refugiados.

Acnur asegura que la hambruna se ha cobrado en Somalia la vida de más de 30.000 niños en los últimos cuatro meses y calcula, de hecho, que "de las miles de muertes que se han producido en Somalia entre abril y finales de julio la mitad son de niños menores de 5 años", según detalla la agencia.

Los tres campamentos y el centro de tránsito etíopes albergan a más de 118.000 somalíes, de modo que nueve de cada diez refugiados tienen menos de 18 años. Del resto, apenas un 8% son mujeres y el 2% restante, hombres.

Frente a esto, aquí, en el mal llamado Primer Mundo, contemplamos la escena con espanto pero tranquilos, ya nos inyectamos hace tiempo la vacuna de la indiferencia…


martes, 20 de septiembre de 2011

Espejo de la enseñanza pública de la Comunidad de Madrid...

Dicen que el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra, pero yo diría que no solo es capaz de tropezar dos veces si no las que haga falta con tal de llevar a sus últimas consecuencias cualquier objetivo que se marque, por estúpido, incongruente y contradictorio que parezca. Y es que este país llamado España parece estar dispuesto a tropezar en el mismo pedrusco que propició el atraso (intelectual, científico, cultural, económico, social y educativo por citar los más importantes) con respecto a las grandes potencias europeas en el pasado. Agobiadas hasta llegar a la esquizofrenia por el déficit presupuestario, las comunidades autónomas (en quien recaen las competencias en materia de educación) han optado por recortar los gastos en lo que podemos considerar el motor de progreso de un país que se considere “civilizado”, es decir en educación, nada menos que en un 5% durante este año, lo que supone una reducción de unos 1.800 millones de euros. Es un tijeretazo que se ha acometido fundamentalmente gracias al recorte del sueldo de los profesores dictaminado por el Gobierno central en un panorama general en el que las reformas económicas han abundado más en simples reducciones de gasto, sin criterio racional y más bien ordenadas a empujones por ese leviatán del siglo XXI llamado “mercado” (no confundir con el de frutas, verduras y carnes de toda la vida) que en propuestas realmente reformadoras capaces de equipar mejor a este país para el futuro en pos de poder afrontar mejor nuevas crisis venideras.

Es una pena que esta miopía histórica no tenga manera de corregirse, sobre todo en un momento tan crucial como este, donde la lógica salida a la crisis sería la inversión en futuro y no los recortes que nos hacen retroceder todavía, si cabe, un poco más. Porque el Estado Español invierte en educación menos dinero en relación con el PIB (4,3%) que lo que se invierte como media en la UE (5,05%) y en la OCDE (5,3%).

Y como consecuencia de los recortes solo basta con echar un vistazo a los resultados del último informe PISA (Programme for International Student Assessment), donde el análisis que la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) realiza sobre la capacidad de los jóvenes de 15 años de 65 países, deja sistemáticamente en evidencia la calidad del sistema educativo español. Por otra parte, la tasa de abandono escolar (31,2%) más que duplica a la media de la UE (14,4%) convirtiéndose en una deficiencia crónica del sistema educativo español. Además, ninguna de las universidades españolas aparece en el ranking de las 100 mejores universidades del mundo. Como vemos el panorama es desolador y los recortes financieros no harán más que agravarlo si se tiene en cuenta que con ellos se han reducido, entre otras cosas, los salarios de los profesores, lo que, según los expertos, siempre repercute negativamente en la calidad de la enseñanza.

Y todo esto como preludio de lo que acontece en estos días con la inconfundible, inimitable y genuina dirección de Esperanza Aguirre, más conocida como “la Espe”, que hoy, por cierto, ha inaugurado el curso escolar en un centro educativo de la Comunidad, junto a su “Graciosa Majestad”, trasladando a la opinión pública la sensación de que “aquí no pasa nada” cuando la realidad es que existe un gravísimo conflicto educativo y social provocado bajo su responsabilidad. Porque si ya desde el gobierno central, como decíamos antes, se establecieron las bases para que desde los gobiernos autonómicos hicieran el resto y terminaran la faena, faltaba el showman (en este caso la showoman) que diera el espectáculo necesario con el fin de encender aún más a la ya encolerizada ciudadanía (pero no a toda, no olvidemos que una gran parte de ella vota al PP, la que se empieza a conocer como la “carajillo party”). Con declaraciones tales como que los profesores no trabajan más de 20 horas semanales y que la enseñanza pública no debería ser gratuita en todas las etapas. Y estas son solo dos perlas, hay más, que pueden ser una significativa muestra de las “lindeces” con las que se suele despachar nuestra presidenta ante un asunto de tanta importancia y calado social.

Hoy, mañana y pasado están convocadas dos huelgas como colofón (que no final) a las protestas y movilizaciones que se han venido dando a lo largo de este mes de septiembre, cuyo objetivo es que la Consejería de Educación retire la instrucción que suprime los puestos de miles de interinos y aumenta a 20 las horas lectivas obligatorias a la semana. De no ser así esto se traduciría en la no contratación de nada más y nada menos que 3.200 interinos, la supresión de las horas de tutoría y de clases compensatorias, la eliminación de los desdobles en inglés, matemáticas y lengua, y la no impartición de horas de laboratorio en física, química o biología. Todo ello traería como consecuencia el aumento de la ratio de alumnos por clase, por lo que algunos docentes tendrán que impartir materias que no son de su especialidad y los alumnos con necesidades especiales (que más atención precisan) serían los principales perjudicados, con lo que la lucha contra el fracaso escolar se verá también afectada.

Todos estos recortes suponen un nuevo ataque brutal a la enseñanza pública con lo que su paulatino deterioro está servido. ¿A quién beneficia todo esto? Desde luego a las familias que confían en un educación pública, gratuita y de calidad no. Habrá que preguntar, por tanto, a los usuarios de colegios, institutos y universidades privadas si como contrapartida a este deterioro verán incrementada su demanda. Si esto no es un complot que vengan los dioses y lo vean…


***Los datos expuestos han sido extraídos del artículo de Gabriela Cañas. El País 18/02/2011.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Cansancio.

Hoy, en esta entrada, no hablaré ni del papa, ni de la p… crisis, ni de la reforma de la Constitución, ni de los recortes en educación de la Espe, ni de las guerras de Oriente Próximo, ni de que sigue (para vergüenza de los poderosos) la hambruna en el cuerno de África, ni de la próximas elecciones generales, ni tampoco de esa estrella que, desafiando a todas las leyes de la ciencia, se rebela contra su no existencia. No, en esta entrada no escribiré de lo que todo el mundo habla y escribe. Hoy me dejaré llevar por lo cantos de sirena que de vez en cuando resuenan por estos procelosos mares cibernéticos por donde se haya perdida la Inopia. Y esos cantos más que de sirena son de “sireno” (espero no ofender con la comparación); los de un tipo llamado Leonard Cohen cuya música me toca lo más profundo de mis vísceras más nobles. Cuando escucho sus poemas musicados tengo que hacer un gran esfuerzo por no sentir demasiado dolor (porque la música, cuando te llega hondo, duele)… pero no es fácil resistirse al poder de devastación emocional de este gigante de la música…

Aunque intentes resistirte, acaba por dejarte “tocado” con esa voz melancólica, profunda y grave que se cuela por algún rincón blando y desprotegido, y es entonces cuando te vienes abajo, te derrumbas, te quedas patitieso, y a partir de ese momento ya nada es lo mismo…

Sobre todo cuando escuchas Suzanne y te dejas llevar con ella al lado del río y escuchas pasar las barcas y te quedas toda la noche junto a ella, y te dejas coger entre sus brazos para mecerte y entonces viajas con ella cegado, pues no hace falta ver nada más....

miércoles, 31 de agosto de 2011

¿Que puedo hacer contra la reforma de la Constitución?

Recojo, de la web de DEMOCRACIA REAL YA, toda una recopilación de las múltiples campañas que están ya en marcha. En ella se anima a participar en todas las que podáis, algunas sólo requieren de un click, otras de un poco más de esfuerzo, pero cada una de ellas tiene su valor. Se pide, también, que se haga máxima difusión de todas estas propuestas, ya que sin la colaboración de cada unx de nosotrxs el 15M no es nada.

 
Envía este texto a tus amigxs:

Por facebook, por mail, por smartphone, en una postal o en una nota en la nevera… como quieras, pero haz que se enteren.

Primero los bancos… y si sobra, las personas.

La reforma de la Constitución que nos intentan imponer implica que no se pagará a pensionistas, parados, hospitales, colegios, proveedores, carreteras, profesoras, urgencias, barrenderos, bomberos, guarderías, comedores sociales, … Se dará prioridad absoluta a la deuda y los intereses bancarios sobre todo demás . PP y PSOE han pactado en secreto y en agosto una reforma donde lo importante no es limitar el gasto, sino garantizar los provilegios de los especuladores financieros en la Constitución.

Mail a los congresistas:

Si un 10% de los congresistas/senadores lo solicita se puede convocar referéndum para que el pueblo pueda elegir si desea modificar la Constitución. Por ello, animamos a tod@s l@s ciudadan@s a enviar un email a los parlamentarios y senadores.


Por twitter:

Manda un mensaje a través de esta herramienta Twitter para que llegue directamente a tod@s los parlamentarios:


Campaña de Vudeo ¿Por que quiero votar?

Aún estás a tiempo de enviar tu vídeo-mensaje a los diputados y decir #yoquierovotar #llegamosa35


Carta al director

Escribe una “carta al director” de los principales periódicos nacionales y locales. En este link tienes algunas cartas de modelo e información para que escribas tu propia carta si quieres:


Firma en actuable

Actualmente hay dos campañas abiertas para recoger firmas y pedir un referéndum para la reforma de la Constitución. Es muy importante que se movilice la población para que se exija que una medida de tal envergadura se vote en referéndum por la población española.

Pide un referéndum para ratificar la reforma de la Constitución,(acción promovida por Vicenç Navarro):


Pide al Rey que solicite un referéndum antes de firmar la reforma de la Constitución:


Apoya la presentacion de Recurso de Amparo por la reforma de la Constitucion ante el Tribunal Constitucional


Un cartel en cada casa

Descarga, imprime y pega este cartel en el portal de tu edificio. Un pequeño esfuerzo con muchos resultados, si hay un cartel en cada casa conseguiremos que todo lo que no explican sobre el #reformazo en la TV se lo encuentren los vecinos en su propio portal.


Difusión de textos

En el siguiente link encontrarás una serie de artículos y vídeos que explican cuales son las consecuencias reales del reformazo. Infórmate e informa a las personas que tienes alrededor. Habla con la gente y explícales lo que no sale en la televisión, envíalos por mail, twittealos, ponlos en tu muro de fb, en tu tuenti, en tu blog,…


Expresa tu opinión:

Responde esta encuesta sobre la reforma de la Constitución:


Reparte octavillas

Haz octavillas con este texto y repártelas por tu barrio, por el INEM, por los centros de jubilados, entre tus vecinos, etc…


También puedes descargarte este panfleto listo para imprimir que ha elaborado #acampadasol:


Escribe a tu alcalde

Toda la clase política española es responsable del Reformazo. Los alcaldes no son una excepción y estamos en nuestro derecho de pedirles que trasladen nuestras legítimas inquietudes a sus compañeros de partido.

http://www.facebook.com/event.php?eid=228151080566343

Más informacióin en http://www.democraciarealya.es/

miércoles, 24 de agosto de 2011

#yoquierovotar

Pide un referéndum para ratificar la reforma de la ConstituciónAcción promovida por Vicenç Navarro

Una décima parte de los Diputados o de los Senadores puede solicitar un referéndum vinculante sobre el establecimiento de un límite al déficit públicoEl Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha hecho un anuncio inesperado este martes en el pleno extraordinario: reformar la Constitución para introducir un límite al déficit público.

El límite al déficit no es algo abstracto: es lo que va a determinar que tengas o no acceso a la educación o a la sanidad, entre otras muchas cosas. Limitar el déficit es limitar la inversión en la sociedad. Con esto, el Gobierno podrá dejar a personas como tú en la cuneta. Pero podemos detener esta iniciativa.

La Constitución no exige que esta modificación sea aprobada por referéndum vinculante. Para que los ciudadanos seamos consultados sobre esta cuestión fundamental que va a afectar al resto de nuestras vidas es necesario que una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras lo solicite tras su aprobación en el Congreso y el Senado.

Los ciudadanos debemos poder votar en un asunto tan fundamental como este. Pide a los Diputados y Senadores de todos los grupos políticos que se comprometan a solicitar la celebración del referéndum para su ratificación como permite la Constitución en su artículo 167.3.

Es muy importante que se movilice la población para que se exija que una medida de tal envergadura se vote en referéndum por la población española. Esta medida afectaría muy negativamente al Estado del Bienestar español que está hoy financiado predominantemente a nivel de las CCAA. Limitar su gasto implica limitar el poco desarrollado Estado del Bienestar.

Animo a mis amigos del movimiento 15-M, así como a todos los demócratas en España a que se movilicen. La democracia española es de las menos participativas de las existentes en la Unión Europea y es escasamente democrático que una medida de tal envergadura se apruebe por las Cortes Españolas sin haber sido consultado el pueblo español.

Esta medida puede significar un ataque frontal al Estado del Bienestar español que tiene uno de los gastos públicos sociales por habitante más bajos de la Unión Europea. Aunque se habla genéricamente de gasto público, la realidad es que este gasto constituye la mayoría del gasto público y los recortes que se han hecho han sido predominantemente en las pensiones y en el empleo de los servicios del Estado del Bienestar, tales como sanidad, educación, servicios domiciliarios, servicios sociales, vivienda social, pensiones de vejez y otras, así como otros componentes del Estado del Bienestar.

Para más información: http://www.vnavarro.org/

Al firmar la petición estarás enviando esta carta

Destinatario: Todos los Grupos Parlamentarios del Congreso y del Senado

Señorías,

El Presidente ha anunciado su intención de promover la reforma constitucional para incluir un límite al déficit público.

Se trata de una modificación que de acuerdo con la Constitución Española no exige necesariamente la celebración de un referéndum vinculante.

Este asunto es de tal importancia y va a ser tan determinante para nuestro futuro que le pido que si esta modificación es finalmente aprobada por las cámaras, su grupo parlamentario se comprometa a solicitar que esta reforma sea sometida a referéndum para su ratificación tal y como recoge el artículo 167.3 de la Constitución Española.



Atentamente,

jueves, 18 de agosto de 2011

Ratzinger go home.

Que mejor bienvenida se le puede dar a su "Santidad" que estamparle en todos los morros un video de Pat Condell:



miércoles, 10 de agosto de 2011

Nuevo relato corto de verano.

"Esa vida que se escabulle sin cesar por los alrededores, cada bola de estiércol bajo una de las piedras. Cuando era pequeña me pasaba el día sentada en medio de la polvareda, con una pamela de encaje, según se cuenta, jugando con mis amigos los escarabajos, los grises, los marrones y los negros, mucho más grandes, cuyos nombres he olvidado (...) No me dan miedo los insectos".
En medio de ninguna parte – J. M. Coetzee

A mi amigo Julio al que imagino a ras de suelo, con su cuaderno de campo y su cámara, observando con deleite todo lo que sucede en su tan querido reino de Lilliput.

El insecto.

 Para Martín era un trayecto rutinario y carente de interés alguno el que hacía cada mañana para llegar puntual a su trabajo. Si no fuera por su capacidad de observación y fantasía los cuarenta minutos que duraba el trayecto desde Atocha a Alcalá de Henares se le habrían hecho, después de tanto tiempo llevándolo a cabo, un día tras otro, ida y vuelta, básicamente insoportables. Como digo, para matar el aburrimiento y el sueño, acostumbraba a observar con detenimiento y sin malicia alguna –aunque a veces esto le había traído algún que otro problema- al resto de los viajeros que compartían vagón. Durante el trayecto unos entraban y otros salían; mujeres y hombres, de edad avanzada y jóvenes, familias al completo, carritos de bebé y hasta una señora con pinta de aristócrata venida a menos con un pekinés entre sus brazos. Sus caras, sus gestos, sus movimientos y hasta sus posibles pensamientos eran "analizados" con la intención de matar el aburrimiento. A veces intentaba adivinar el motivo por el que se habían subido al tren, otras imaginaba como podían ser sus vidas y la mayoría de las veces se complacía simplemente con el minucioso análisis de los rasgos físicos más característicos. Como decía antes, esto último le había traído más de un problema, ya que en alguna ocasión era tal su fijación que alguna de las personas que estaba siendo sometida a su silencioso y perspicaz análisis se le había encarado por esta actitud tan poco “educada”. Martín se disculpaba entonces aduciendo en su defensa que era retratista y que gustaba de analizar "solo con finalidad artística" los rostros que le parecían más llamativos.

Y así pasaban los días y las tardes antes y después del trabajo, con repetidos, monótonos y aburridos viajes en tren de casa al trabajo y del trabajo a casa. Mirando y observando a la gente que subía, bajaba y permanecía en el mismo vagón hasta que un día, algo sorprendente a la vez que hermoso ocurrió ante su atenta y observadora mirada. Puede que alguno de los que lean este relato no compartan, sobre todo, el adjetivo hermoso para “definir” lo que viene a continuación, pero para nuestro aburrido viajero fue la primera palabra que acudió a su mente cuando por delante de sus ojos, y al abrirse una de las compuertas del vagón al llegar a una de las estaciones donde hacía parada, apareció volando una mantis religiosa. Tras un breve aleteo por el vagón ante el espanto e incluso el asco suscitado por su presencia entre el resto de pasajeros, osó posarse sobre la pierna de Martín. Allí, inmóvil, silencioso, acechante, quedó sujeto al jeans que cubría dicha pierna cuando se volvieron a cerrar las puertas del vagón.

La escena que se presentaba a partir de ahí era la siguiente: nuestro viajero sin inmutarse observando ahora al bello insecto de color pardo posado sobre su pierna y el resto de viajeros mirando a la vez a nuestro amigo y a la mantis. En sus caras se podía, y esta vez sin mucho imaginar, leer la mezcolanza de sensaciones y opiniones que les suscitaba aquel hombre cuya pierna había sido “poseída” por un insecto “repugnante y seguro que hasta venenoso” compartiendo un espacio reducido donde la situación podía cambiar de un momento a otro. Es decir, que la pierna o cualquier otra parte de sus cuerpos pasase a ser “poseída” también por aquel “bicho tan maligno y peligroso”. Y esa posibilidad parecía bastante probable, sobre todo si nuestro amigo procediese a actuar como cualquiera de estos asustados pasajeros hubieran hecho si de ellos se tratara, es decir: apartar a aquel bicho sin miramiento alguno lo más rápido y lejos posible.

Pero no, nuestro amigo no actuó como hubiera correspondido, según la común, y cruel a veces, lógica humana, a quitarse al insecto de un manotazo. Por el contrario, siguió observando con verdadero entusiasmo y fascinación los rasgos físicos que conferían una exótica y extraña belleza a aquel minúsculo ser vivo, cuyo único delito había sido haber entrado en aquel tren, quizás, arrastrado por alguna corriente de aire, y llevar tras de sí durante gran parte de su existencia como especie una atribuida y falsa leyenda de crueldad.

Y así permanecieron ambos, la mantis inmóvil, nuestro amigo igual de inmóvil y en silencio y los pasajeros lo más apartados posible del lugar donde se encontraban ambos y sin entender porqué aquel bicho no había sido expulsado -para algunos mejor aplastado- en la siguiente parada.

Tres estaciones más fueron las que pasaron hasta que Martín, por fin llegó al final de su trayecto. Fue entonces cuando con suma delicadeza acercó su mano al insecto y con un ligero empujoncito con la otra consiguió que se posara sobre su dedo índice. Tras levantarse de su asiento abandonó el tren con el insecto en su dedo. Una vez fuera, y cerca de unos jardines levantó su mano para que pudiera retomar de nuevo el vuelo.

Puede que no se produjese un efecto “mantis” en ningún otro lado del planeta cuando el insecto retomó el vuelo. Puede que los viajeros que contemplaron la insólita escena de un hombre compartiendo trayecto ferroviario con una mantis religiosa lo contaran en sus trabajos, a sus amigos o familiares como un suceso pintoresco e increíble, pero desde el plano de la incredulidad que confiere la absurda e inculta creencia de que cualquier insecto es un bicho repugnante y dañino al que hay que exterminar. Puede que Martín no salvara el planeta con su acto ni a ninguna especie en vías de extinción pero esa mañana, en su repetitiva y monótona vida laboral, se dibujó una sonrisa que le otorgó un secreto y extraño placer durante el resto de la jornada.













viernes, 5 de agosto de 2011

La visita de su "Santidad".


Que venga o no el papa a España en las próximas jornadas de la juventud (católica, apostólica y romana, entiendo) podrá resultar indiferente a mucha gente que ni siquiera empatice con su figura ni con lo que representa no dando mayor importancia a la visita, o incluso conviniendo (quizás debido a como nos lo presentan la mayoría de los medios de comunicación) que hasta puede ser un buena inyección económica turística dado los miles de personas que acompañarán la visita supuestamente pastoral de su "Santidad". Desde este último punto de vista "economicista" del asunto cabría decir que dicha visita nos cuesta mucho dinero a todos los contribuyentes en una situación económica en la que el mismo Gobierno que congela pensiones, rebaja sueldos de funcionarios, recorta servicios públicos por falta de liquidez, ponga millones de euros para financiarla no parece del todo muy coherente. Habrá que hacer cuentas una vez finalizada para ver si cuadra el asunto, aunque me temo que no.

Pero fuera, o más allá, de los argumentos económicos, los que "pertenecemos" al grupo de personas que no estamos adscritos a ninguna fe en particular, nos parece un nuevo atentado a la aconfesionalidad del estado que se reciba con honores de Jefe de Estado a un mero pastor de la Iglesia Católica que supuestamente viene, precisamente en eso, en visita pastoral. He aquí que debido a tal y como se le va a recibir habría que enmarcar la llegada de su "santidad" en un contexto político más que religioso, aunque se nos intente vender como esto último. Porque la Iglesia hace ya muchos siglos que más que el reparto de la fe lo que practica es la "evangelización política". Estando al frente de una "vanguardia" con unas ideas de corte ultraconservador y reaccionario que pretenden influir lo máximo posible en la toma de decisión de los diferentes gobiernos con los que mantiene pactos de estado. El estado español es uno de ellos, no olvidemos el actual y renovado concordato entre ambos.

Por poner claros ejemplos de las ideas políticas que promueve y promociona la Iglesia Católica mencionaré la homofobia, la abstinencia sexual como único medio para combatir el sida (campañas constantes contra el uso del preservativo), la "permisividad" o "compresión" y secretismo (cuando no ocultación y no colaboración con la ley) con las prácticas pederastias concebidas por algunos de sus sacerdotes, sistema jerárquico, autoritario y ausente de democracia de su sistema organizativo, discriminación de género, condena del aborto, de la eutanasia y la muerte digna, así como una especial y clara simpatía con los gobiernos que, precisamente, no se caracterizan o han caracterizado por ser abanderados de la democracia (el Chile de Pinochez o la España de Franco y más actualmente con aquellos gobiernos de América latina de corte fascista). Mencionar también la repulsa y beligerancia que han tenido todos los papas (este también antes y después de serlo) con cualquier atisbo de reforma eclesiástica; los cristianos de base y toda la teología de la liberación pueden dar muchos argumentos que corroboran esto. Por otra parte, y volviendo al marco económico del asunto no deja de ser paradójico que haya que subvencionar todo este "circo" con dinero público teniendo en cuenta el reconocido (y denunciado por inmoral) poderío monetario que tiene el banco del Vaticano. Si es una visita privada que la pague la Iglesia o sus socios seguidores.

Y es en este contexto político donde manifiesto mi más firme rechazo a esta visita. Porque más que una visita privada de corte pastoral el acontecimiento que se avecina es todo un programa de mítines ideológicos cuyo objetivo principal, entre otros, es poner en escena todo un elaborado ideario de activismo político que de muestra del apoyo masivo que tienen y de la fuerza que representan. Pues la propagación de la fe no es más que un mero disfraz que oculta las verdaderas intenciones que han tenido a lo largo de la historia casi todas las religiones monoteístas (con sus distintas formas de interpretación), y la católica en particular, que no son otras que no perder su enorme poder de influencia social, política y económica.

Por eso, ante la continua beligerancia que manifiesta la Iglesia contra cualquier forma de pensar y actuar que no esté en su modo de interpretar-vivir la vida y el mundo resulta necesario y legítimo manifestar públicamente el rechazo contra estas formas arcaicas, antidemocráticas y reaccionarias que tanta influencia tienen en nuestra sociedad.

lunes, 1 de agosto de 2011

Tres relatos breves de verano.

I.
El agujero.

Me llevó caminado más de tres horas hasta que alcanzamos la cima. Una vez allí, con la sequedad de la que se cubre el haber estado demasiado tiempo solo, me indicó que me asomara a aquel agujero negro que anunciaba la puerta de entrada a una enorme y profunda sima geológica. Mi padre frecuentaba este lugar tan inhóspito y de difícil acceso muchas veces, sobre todo desde que se jubiló y decidió volver a su pueblo natal. Últimamente subía menos, el cáncer que le habían diagnosticado apenas hacía un año le había dejado sus pulmones bastante maltrechos por lo que se agotaba con mayor facilidad.

Para llegar hasta el lugar de la sima habíamos necesitado hacer varias paradas con el fin de tomar aliento pero por fin habíamos llegado a nuestro destino. Cuando, como según me dijo, asomé mi cabeza a aquella oscuridad me preguntó qué era lo que veía. Lógicamente le respondí que no veía nada, que estaba todo demasiado oscuro como para alcanzar a ver algo. Cuando le pregunté donde estaba el misterio me respondió lo siguiente:

- En ese agujero se encuentran todas las respuestas, solo tienes que mirar bien.

El viejo con la edad y su mortífera enfermedad se había hecho filósofo, o mejor dicho sabio. Siempre fue un tipo de pocas palabras pero aquello fue sin duda lo más profundo que me dijo en una época de mi vida en la que no encontraba respuesta a nada (y todavía sigo sin encontrarla).

Mi viejo me había querido decir que la vida está vacía y que no hay nada más allá ni más acá. Todo es un completo sin sentido, un absurdo agujero negro donde por mucho que miremos no encontramos nada. Aunque aún hoy sigo confuso, quiero entender que fue eso lo que mi padre quiso decirme.

II.
El cigarrillo.

Se acercó a ella desde el momento que la vio sentada, con los brazos apoyados en la barra de bar de aquel chiringuito junto al mar. Su mano derecha sujetaba un cigarrillo sin encender mientras que su otra mano jugueteaba con la copa de gin tonic. Tarifa había sido un destino casual, de última hora. Su nomadismo casi enfermizo le había llevado hasta allí con la intención de comprobar cómo el viento de levante, cuando sopla con fuerza, puede lograr trastocar y hasta cambiar el sentido de las cosas, tanto materiales como humanas, aunque eran estas últimas las que más le interesaban.

Cuando notó su presencia, ella le preguntó si tenía fuego. Sacando un mechero del bolsillo de su pantalón procedió a dar por satisfecha la necesidad de aquella mujer que desde el primer instante había llamado su atención. No sin antes pronunciar un puñado de palabras que, dichas en el momento oportuno, pueden valer por toda una eternidad.

- Recorrí más de siete mil kilómetros para estar aquí en este preciso momento.

A partir de ahí las palabras tuvieron otro significado, pero sobre todo menos grandeza.

III.
Arena entre las páginas.

Sacó del armario el cesto de paja que solía utilizar cuando llegaba el verano para bajar a la playa. La mañana era radiante e invitaba a pasar una agradable mañana tumbada al sol, oyendo romper las olas e impregnándose de aroma a mar por los cuatro costados. Entre las cosas que había en el cesto estaban la crema bronceadora, unas gafas de sol retro compradas hacía exactamente una año, una pañoleta azul marino y un libro. Fijó su mirada en este último objeto. Lo cogió con cuidado, como si fuera un pequeño tesoro encontrado por sorpresa. Al abrir sus páginas se dejó caer un chorro de arena fina de playa. Este hecho le produjo un agradable placer. Acercó el libro a su nariz. Todavía olía a mar. Un torbellino de recuerdos volaron sobre su mente. Sacudió sus páginas para hacer caer el resto de arena que pudiera quedar y decidió leer algún fragmento al azar:

*"Durante semanas no paré de dar vueltas a lo que sucedió a continuación. E incluso muerto, como lo estoy desde hace no sé cuánto tiempo, intento reconstruir las convenciones que imperaban en aquel campus y recapitular los penosos esfuerzos por eludir tales convenciones, causantes de la serie de percances que terminaron con mi muerte a los diecinueve años de edad. Incluso ahora (si puede decirse que“ahora” todavía significa algo), más allá de la existencia corpórea, vivo como estoy aquí (si“aquí” o“yo” significan algo) tan solo como memoria (si“memoria”, en rigor, es el medio que todo lo abarca y en el que me mantengo como“yo mismo”), sigo dándole vueltas a las acciones de Olivia. ¿Será este el fin de la eternidad, rumiar una y otra vez sobre las nimiedades de toda una vida? ¿Quién podría haber imaginado que uno tendría que recordar constantemente cada momento de la vida hasta en su más minúsculo componente? ¿O acaso este más allá sea tan solo el mío y, de la misma manera que cada vida es única, así también lo es la otra vida, cada una de ellas una huella dactilar imperecedera de un más allá distinto al de cualquier otro? No tengo manera de saberlo. Como en la vida, solo sé lo que es, y en la muerte lo que es resulta ser lo que fue. No solo estás encadenado a tu vida mientras la vives, sino que sigues atado a ella cuando te has ido. O, una vez más, tal vez eso solo me ocurra a mí. ¿Quién podría habérmelo dicho? ¿Y habría sido la muerte menos aterradora si hubiera comprendido que no es una interminable nada, sino que consiste en memoria que medita durante eones sobre sí misma? Aunque quizá esta perpetua rememoración no sea más que la antesala del olvido".

*Fragmento de Indignacion, de Phlip Roth.