Welcome to the Inopia.

Más allá de Orión, la Puerta de Tanhauser, los Cerros de Úbeda, la cara oculta de la luna, Babia y más lejos todavía de donde Cristo perdió el gorro andan a la deriva, o más bien naufragan, mis pensamientos y reflexiones sobre las más que recalentada realidad que nos abrasa todos los días. Por eso, cuando todo se emborrona y pareciera que nada tiene sentido, me exilio en la Inopia, lugar donde encuentro el hilo de Ariadna al que agarrarme si quiero encontrar la salida del laberinto.


Sitio desnuclearizado

lunes, 22 de noviembre de 2010

Hervás.

Otoño, silencio, humedad, piedra, amarillo y ocre. Tranquilidad, descanso, Chet Baker...





jueves, 18 de noviembre de 2010

No nos olvidemos de Haití.

Abandono
“Una mujer yace desnuda en una calle próxima a un hospital de enfermos de cólera en la capital de Puerto Príncipe”, es lo que reza el pie de foto que acompaña a esta terrible imagen aparecida hoy en el diario El país. Más que una mujer parece una niña, o una adolescente, qué más da. Parece indiferente, como lo es para los transeúntes que pasan junto a su cuerpo. El verbo yacer parece demasiado suave para describir la situación en la que se encuentra esta joven (dejémoslo ahí) pues más que yacer lo que está es tirada, arrojada contra el suelo en la desesperación y el abandono que sufren todos los seres invisibles que habitan el llamado tercer mundo. Sin nombre ni apellidos nos hemos acostumbrado a contemplar sus figuras desvalidas en los telediarios y periódicos y, a fuerza de verlos, pareciese que forman parte de la cotidianidad, como si de las noticias deportivas se tratase. Digerimos el hambre, las tragedias, las guerras y los asesinatos como si fueran parte del menú. Nos hemos vuelto insensibles, cómodamente insensibles (confortably numb que diría Roger Waters).

Una joven yace desnuda en plena calle de la capital de Haití, el cólera la ha derribado, la ha despojado hasta de sus ropas, no sabemos si está muerta aunque sus ojos están abiertos. Parce que nos mirara con esas miradas que son una daga, un cuchillo que se nos lanza no contra el alma si no al mismísimo centro de nuestras vísceras, donde enviamos estas imágenes para que no dañen ni nuestro cerebro ni nuestra razón y no lleguen a alterar ni un ápice de nuestra presunta sensibilidad. 

Una joven yace sin ropa en plena calle como una apestada, como un trozo de basura contagioso. Seguramente, más tarde la recogerán como si de eso se tratase, de basura. Acabará en una fosa común cubierta de cal o en un crematorio. Pasará a la lista de las miles de víctimas que cada día completan las frías estadísticas de los muertos sin nombre. Hoy es el cólera, ayer un terremoto, mañana una guerra, pasado un huracán…

Como nos recuerda cada día Forges en sus viñetas: Aunque conviene no dejar de reír por todas las cosas buenas que también tiene este mundo…pero no te olvides de Haití.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Sobre el genocidio saharaui.

A continuación copio y pego el manifiesto informativo que aparece en la web de Annistía Internacional. En ella piden adesiones mediate la fima para parar el genocidio.

http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/sahara-investigacion-justicia/


El Sáhara merece una investigación .
El pasado 8 de noviembre las fuerzas de seguridad marroquíes llevaron cabo una operación en el campamento de Gadaym Izik, cerca de El Aaiún, en el Sáhara Occidental, un asentamiento informal de tiendas de campaña y viviendas improvisadas que alberga a miles de saharauis. Informes de activistas locales señalan que las fuerzas de seguridad irrumpieron en el campamento, golpeando a los residentes y usando gases lacrimógenos y cañones de agua caliente para obligarles a salir de las tiendas, que quemaron o derribaron. Lo que podría indicar un uso excesivo de la fuerza. Por su parte, fuentes gubernamentales indican que, en el desarrollo de esta operación y en los días posteriores, nueve personas, ocho de las cuales pertenecían a las fuerzas de seguridad, perdieron la vida.

Desde el 10 de octubre de 2010, miles de saharauis han levantado un campamento en el desierto, a unos 10 o 13 kilómetros al este de la ciudad de El Aaiún, con el fin de exigir mejores oportunidades de trabajo y vivienda. Desde entonces, el ejército marroquí mantiene una fuerte presencia en torno a este campamento. Según las autoridades marroquíes, la operación era necesaria para liberar a los residentes del campamento que estaban retenidos allí contra su voluntad y que ellos sólo respondieron a la fuerte resistencia con la que fueron recibidos. En cambio, según los residentes del campo lo que hicieron las fuerzas de seguridad marroquíes fue sacar por la fuerza a miles de saharauis del campamento.

Estos hechos evidencian la necesidad de incluir un componente de vigilancia de los derechos humanos en el mandato de la MINURSO, el órgano de la ONU que supervisa el acuerdo de alto el fuego alcanzado entre Marruecos y el Frente Polisario en 1991. Sin este componente la eficacia de la MINURSO se ve debilitada y no permite que se investiguen adecuadamente los abusos contra los derechos humanos.

Ante la magnitud de estos hechos y la incertidumbre sobre lo que realmente ocurrió en Gadaym Izik, es necesario que las autoridades marroquíes abran de forma inmediata una investigación independiente para conocer a ciencia cierta lo que sucedió, si es precioso con la ayuda de las Naciones Unidas. De la misma manera, si se demuestra que se ha dado un uso excesivo de la fuerza, los responsables deben responder de sus actos ante la justicia. Por ello, tu firma es necesaria.

Pide al gobierno de Marruecos que investigue estos hechos.

¡Actúa!

Fuerzas marroquíes desmantelan un campamento de miles de viviendas de saharauis cerca de El Aaiún

lunes, 8 de noviembre de 2010

Mr. X.

Pertenezco a la generación que, por edad, ni pudo votar en las primeras elecciones generales democráticas, ni en el referéndum constitucional ni tampoco en las primeras elecciones municipales. Mi primera cita con las urnas fue en la consulta que el gobierno de Felipe González hizo sobre la OTAN el 12 de marzo de 1986 y a partir de aquí he de reconocer que mi relación con las urnas no ha sido ejemplar. Como tampoco lo ha sido con las distintas formas y contenidos de las políticas aplicadas en este país llamado España. Ni a nivel municipal, ni comunitario, ni estatal. Y esto lo escribo a propósito de la reflexión que me suscita leer y escuchar las declaraciones realizadas por Felipe González en la entrevista publicada por el diario el País (07-11-2010), donde no se corta un pelo en manifestar que “tuve que decidir si volaba a la cúpula de ETA. Dije no. Y no sé si hice lo correcto”.

Tras leer semejante barbaridad volvieron de nuevo a mi cabeza los recuerdos de cuando era más joven. Salieron de donde permanecían congelados aquellos años de militancia ecologista, de activismo antimilitarista, de las guerras no violentas pero sin tregua a los distintos gobiernos municipales del Ayuntamiento de Getafe (con todavía su hoy alcalde al frente, Pedro Castro), todos ellos del PSOE, a las manifestaciones estudiantiles de finales de los 80, a las marchas anti OTAN y anti bases yanquis, a las manifestaciones antinucleares, a las huelgas generales contra reformas neoliberales de marcado carácter antisocial, en fin, me vienen a la memoria todos aquellos años de lucha, de rebeldía, de acción y de ganas de cambiarlo todo. Curiosamente, casi todos los que nos vimos envueltos en aquellas batallas, tuvimos enfrente a políticos del PSOE.Y eso marca y deja no heridas pero si cicatrices. En la época más oscura de este partido, donde casos como el de FILESA, MALESA, Time Sport, los GAL o el robo a saco de los fondos reservados desde luego no ayudaron a mejorar la imágen que, a partir de los múltiples conflictos de carácter ecologista en los que tuvimos enfrente al partido socialista, ya nos habíamos ido forjando.

Creo que  gran parte de aquellos jóvenes inconformistas y luchadores fuimos una generación marcada que todavía no se ha podido desprender, por lo menos en lo que a mí respecta, de la carga estigmática que dejan los enfrentamientos continuos con un poder representado por un partido, supuestamente, de izquierdas. Por lo que, la desilusión, el descreimiento, el escepticismo y el cansancio hacen más estragos que si como "enemigo" tienes a algo tan obvio, tan fácil de objetivizar como un partido de derechas, y más aquí, en este país donde la derecha sigue siendo rancia, antagónica y con marcados tintes franquistas. Creo que todo hubiese sido más fácil de llevar y soportar y quizás no nos hubiera marcado tanto. Dicen los de la generación anterior a la mía con cierto tono irónico que “se estaba mejor contra Franco”. Quizás sea eso, que es más fácil de entender y por lo tanto combatir al enemigo si este siempre viste el mismo traje. Al menos así no engaña a nadie.

Por eso, cuando escucho y leo las declaraciones de este personaje, de infausto recuerdo, me retrotrae a aquellos años de desilusión y frustración donde fue germinando lentamente la semilla del descreimiento. Poco a poco se fue ahogando el espíritu combativo de gran parte de toda esta generación de jóvenes ecologistas. Menos mal que todavía siguen en la lucha algunos compañeros de mil batallas. Con ellos no pudo la frustración y el desaliento, su coraza era más fuerte y difícil de traspasar. El saber que siguen ahí aligera mi desasiego.

Bienvenido Mr. X de nuevo a la actualidad mediática, pero sea usted mil veces maldecido. Su hipocresía, su falta de moral, de principios éticos y del más mínimo decoro y vergüenza me refuerza la idea de que al frente de los gobiernos están y han estado en su mayoría psicópatas enfermos de poder, cuyo único objetivo es hacer prevalecer el cada vez más obsceno sinsentido de las cosas. Y no faltan ejemplos ni en el pasado ni en el presente para corroborar lo que digo.

Debe resultar excitante, erótico y hasta orgásmico tener en tus manos la vida de las personas, aunque estos fueran de la peor calaña, ¿verdad señor González? Gracias por no apretar el “botón”, los ciudadanos que aún conservamos la cordura y el correcto sentido de los actos, se lo agradecemos profundamente, gracias por no tenerle que recordar además de por su deleznable política, por ser también un genocida.





domingo, 7 de noviembre de 2010

Sobre la visita papal.

Por más que uno no quiera caer en la tentación masoquista de leer la prensa diaria, más hoy con las ventajas que brinda para ello la llamada “Red de Redes”, no puedo si no rendirme al impulso irrefrenable de abordar últimas noticias, reportajes y artículos de opinión sobre la ardiente (yo diría que achicharrada) actualidad. Por más que no quiera puede más sobre mí la idea de que entre tanta ignominia, demagogia, crueldades varias, catástrofes, desaliento, mentira, corrupción y, sobre todo, falta de humanidad encontraré algún fragmento aunque sea diminuto y casi imperceptible que me devuelva algún resquicio por donde pueda entrar la esperanza, y si no puede ésta que al menos entre un pedacito de belleza, aunque sin ésta última creo imposible que se de la primera. Y digo esto porque este fin de semana además de la sensación de “sparring” que siente uno cuando se sumerge en el mundo de los medios, esta vez me sentí golpeado por un puño, sin guante, que más que mano cerrada sobre sí, pareciese un bloque de hormigón armado lanzado contra el centro de mi cara. Claro que la “mano de Dios” cuando golpea lo hace con toda su crudeza. Porque no puedo sentir otro cosa cuando leo o escucho las declaraciones de su Santísima Excelencia (Benedicto XVI), acusando al gobierno de este país de ejercer un “laicismo virulento y agresivo”. ¡Por todos los dioses desde el principio de los tiempos!

Porque mientras el Papa denuncia el laicismo sin escrúpulos del estado Español sin el menor recato ni vergüenza y se despacha a gusto con estas declaraciones, es recibido en lo que un día fue bautizado por el fascismo como “tierra santa”, con toda la pleitesía, digna de reyes de antaño, por parte de todas las autoridades civiles (y militares). Y esto es capaz de decirlo pese al financiamiento y privilegios fiscales de la Iglesia, y sin que su Santidad caiga en la cuenta de que se sigue manteniendo el concordato de origen franquista que impone la presencia clerical en la educación y hasta en el ejército, además de contar con el apoyo incondicional de toda la monarquía en pleno y del principal partido de la oposición. Obviando, también, por supuesto, los más que mayoritarios días festivos de índole católica, los honores que reciben santos y vírgenes por la mayoría de los alcaldes (sean del partido que sean) y “personalidades” de distinta procedencia en todas las fiestas patronales a lo largo y ancho de la geografía española, etc. Pero la insatisfacción mostrada por Benedicto no tiene límites, pues además de toda la arenga inquisitorial con la que se despachó no pudo marcharse sin denunciar la amenaza que, según él, supone para la familia (evidentemente para la familia según los cánones católicos) tanto “libertinaje” laico, aunque esté amparado por leyes, tan humanas, como las que dicta la mayoría de los miembros de un parlamento elegidos por el pueblo soberano.

Y eso que no me cuesta reconocer que hay que superar la concepción de la religión como un asunto privado que no ha de tener ningún papel en los debates sociopolíticos y culturales y que ésta es una cuestión pública y, como tal, las confesiones religiosas tienen todo el derecho a participar. Y reconociendo también que la comunidad católica es plural y por tanto es de justicia valorar como se merece el rol positivo que ejercen muchos de sus integrantes y grupos, pues desde la lógica de la laicidad, cabe apelar de igual modo a una apertura a las aportaciones éticas de las religiones, como postuló Aranguren, y a una mayor atención a la racionalidad de las convicciones religiosas como propone Habermas. Pero por otra parte, no debemos olvidar que las mayores diferencias sociales e ideológicas y quienes más han activado en los últimos años el enfrentamiento cultural y ético con claras repercusiones en las decisiones políticas han sido la Conferencia Episcopal y el sector católico que sigue a pie juntillas sus recomendaciones.

Quizás en un futuro, esperemos no muy lejano, sepamos convivir sin agresiones tanto ateos, agnósticos, laicos y creyentes (sea cual sea la religión que profesen) sin alterar ninguna de las libertades cívicas que como ciudadanos de derecho tengamos para bien dotarnos. Por eso, sería bien recibida como postula F. Sabater “una ley de libertad religiosa a la altura de nuestra realidad social y del siglo en que vivimos. Para que los creyentes puedan ejercer a título personal su religión al modo que prefieran, siempre que no conculquen las leyes civiles... y, sobre todo, para que los no creyentes o los que creemos otras cosas no tengamos forzosamente que sentirnos avasallados por la fe de nadie”.

viernes, 29 de octubre de 2010

Retorno.

Retorno al instante últimamente repetido
cada día, pensamiento que no cesa
apegado a mi cerebro cual amante.

En este lugar, prisionero encadenado
se asienta todo lo que sueño,
todo lo que vivo. Las formas
que trascienden más allá
de lo tangible, aquello que aguarda
en la esperanza de ser un día percibido,
para tornarse inteligible, razonable,
para devolverme la ilusión,
de recuperar todo aquello que perdí,
todo aquello que soñé
en aquellos maravillosos días
en los que me abrazaba la inocencia.

Mundo perdido, todos los instantes vividos
se concentran en un punto sin retorno.
Juntando todo aquello que fui
trazo las líneas nunca rectilíneas
que circundan lo que ahora soy,
reflejo distorsionado, lánguido,
apenas reconocible de una imagen
que se desprende del espejo bruscamente.

Se ilumina de forma súbita esta oscuridad
que me acongoja pero a la vez me reconforta,
me hallo solo en esta habitación vacía,
donde todas las formas ya olvidadas
se desparraman por las paredes,
transitan de un lado a otro
golpeando mi cabeza, pero sucumbiendo
ante todo aquello que más quiero
pues aunque la desdicha es profunda
por encima está la esperanza
de seguir siendo todo lo que ya he sido.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Día de la patria...

Ayer, fue el día patrio por excelencia. 12 de octubre, fiesta de la Hispanidad, conmemoración del descubrimiento de América (¿¿¿???), fiesta nacional, día de las Pilares. No sé puede celebrar tanto en un solo día. Pero lo que más me produce repelux es el desfile militar que como todos los años, y como viene siendo habitual desde la dictadura franquista, invade alguna gran avenida de la ciudad elegida para tal fin. Este año le tocó, como casi siempre, al madrileño paseo de la Castellana.

Impávidos y uniformados soldados golpearon con sus botas el asfalto junto a tanques y todo tipo de vehículos militares, mientras por encima de sus cabezas sobrevolaban las fuerzas aéreas en una nueva demostración de fuerza, despilfarro y poderío. Y digo yo, ¿en estos tiempos de crisis no nos podríamos ahorrar tan costoso dispendio? Porque puestos a desfilar mejor sería dejar hacerlo a los miles, que digo yo miles, millones de parados que cada mes acuden a sellar sus demandas de empleo. Como acompañantes invitados podrían tener a los también miles de inmigrantes que huyen de la miseria, abandonando sus países y en muchos casos a sus familias en pos de un futuro mejor. Pero con esto no acabaríamos el desfile, porque seguro que también estarían prestos a desfilar los ya mayoritarios trabajadores precarios con contratos y sueldos miserables, o las mujeres maltratadas o, puestos a desfilar, seguro que acudiría todo ciudadano que por una u otra causa quisiera manifestar su cabreo e indignación (motivos los hay para todos los gustos y colores). Ahora sí tendríamos un desfile dignificante.

Como obligado saludo al paso por la inmediaciones de la tribuna de políticos y autoridades y como muestra de afecto y devoción, se podría alzar la manita (esto gusta mucho a generales y dictadores) con el dedo índice levantado como signo inconfundible de lo que expresan los más profundos sentimientos, además de mostrar la dirección donde podrían marcharse a pasar el resto de tan conmemorativo día. Bonito desfile y bonita conmemoración a la que seguro yo sí que me sumaría.

Simbolo de la paz formado por más de un centenar de personas en 
Alemania.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Jueves, 23 de septiembre.

Hoy me siento flex. Pienso en mis hijos, en los besos que me regalaron antes de acostarse, pienso en la paz que me produjo contemplar la quietud de mi esposa mientras dormía. Se me viene a la cabeza la imagen de la luna llena que me acompañó esta madrugada mientras llegaba al trabajo, el rojizo amanecer posterior, el café bien caliente del desayuno.  Todavía permanecen sobre la mesa de mi despacho el libro y el CD devueltos por el compañero de trabajo al que se los presté. Recuerdo su cara y sus sinceros cometarios al respecto, su gratitud, su satisfacción. Enciendo el ordenador y estalla ante mis ojos el último fondo de pantalla que coloqué como escritorio…
Noche Estrellada
Espero y deseo terminé igual que empezó...

sábado, 11 de septiembre de 2010

Sigue el genocidio contra los palestinos...y hasta cuando.

Hic Acherusia fit stultorum denique vita: "El infierno está aquí, en este mundo de locura".
De Rerum Natura. Lucrecio.

jueves, 5 de agosto de 2010

Argumento original y con gracia.

A continuación transcribo el comienzo de un artículo de opinión publicado en el diario “Público” por el columnista Manolo Saco. Iba a cuento sobre la huelga de controladores aéreos y si a éstos se les podría considerar clase obrera y sobre el oportunismo y lo justo o no de la misma, etc. pero lo que a mí me hizo gracia y me pareció original fue el argumento de entrada. Helo aquí:



"Dicen de los asesinos en serie que el primer asesinato es el más difícil para ellos, el que crea en su mente un torbellino de dudas, ansiedades y sentimientos de culpa, pero que los siguientes ya vienen limpios, sin todos esos efectos secundarios molestos.
Le ocurre lo mismo a los dogmas: admitir el primero, por muy disparatado que sea, podría crearnos severos traumas, pero una vez asumido, pongamos por caso, que hay un dios que se divide en dos para que el segundo preñe a una mujer virgen y nazca de ella un tercero, pero que en realidad es el mismo, uno y trino, y que considera pecado comer el fruto de un árbol de un paraíso donde vivía el hombre, solo, el pobre, hasta que ese dios que son tres consideró oportuno crear, de una costilla del hombre que había modelado previamente con barro, una mujer para que le entretuviese… una vez admitida esta estupidez, todo lo que venga detrás forma parte ya del sentido común entre los creyentes".