Welcome to the Inopia.

Más allá de Orión, la Puerta de Tanhauser, los Cerros de Úbeda, la cara oculta de la luna, Babia y más lejos todavía de donde Cristo perdió el gorro andan a la deriva, o más bien naufragan, mis pensamientos y reflexiones sobre las más que recalentada realidad que nos abrasa todos los días. Por eso, cuando todo se emborrona y pareciera que nada tiene sentido, me exilio en la Inopia, lugar donde encuentro el hilo de Ariadna al que agarrarme si quiero encontrar la salida del laberinto.


Sitio desnuclearizado

viernes, 29 de octubre de 2010

Retorno.

Retorno al instante últimamente repetido
cada día, pensamiento que no cesa
apegado a mi cerebro cual amante.

En este lugar, prisionero encadenado
se asienta todo lo que sueño,
todo lo que vivo. Las formas
que trascienden más allá
de lo tangible, aquello que aguarda
en la esperanza de ser un día percibido,
para tornarse inteligible, razonable,
para devolverme la ilusión,
de recuperar todo aquello que perdí,
todo aquello que soñé
en aquellos maravillosos días
en los que me abrazaba la inocencia.

Mundo perdido, todos los instantes vividos
se concentran en un punto sin retorno.
Juntando todo aquello que fui
trazo las líneas nunca rectilíneas
que circundan lo que ahora soy,
reflejo distorsionado, lánguido,
apenas reconocible de una imagen
que se desprende del espejo bruscamente.

Se ilumina de forma súbita esta oscuridad
que me acongoja pero a la vez me reconforta,
me hallo solo en esta habitación vacía,
donde todas las formas ya olvidadas
se desparraman por las paredes,
transitan de un lado a otro
golpeando mi cabeza, pero sucumbiendo
ante todo aquello que más quiero
pues aunque la desdicha es profunda
por encima está la esperanza
de seguir siendo todo lo que ya he sido.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Día de la patria...

Ayer, fue el día patrio por excelencia. 12 de octubre, fiesta de la Hispanidad, conmemoración del descubrimiento de América (¿¿¿???), fiesta nacional, día de las Pilares. No sé puede celebrar tanto en un solo día. Pero lo que más me produce repelux es el desfile militar que como todos los años, y como viene siendo habitual desde la dictadura franquista, invade alguna gran avenida de la ciudad elegida para tal fin. Este año le tocó, como casi siempre, al madrileño paseo de la Castellana.

Impávidos y uniformados soldados golpearon con sus botas el asfalto junto a tanques y todo tipo de vehículos militares, mientras por encima de sus cabezas sobrevolaban las fuerzas aéreas en una nueva demostración de fuerza, despilfarro y poderío. Y digo yo, ¿en estos tiempos de crisis no nos podríamos ahorrar tan costoso dispendio? Porque puestos a desfilar mejor sería dejar hacerlo a los miles, que digo yo miles, millones de parados que cada mes acuden a sellar sus demandas de empleo. Como acompañantes invitados podrían tener a los también miles de inmigrantes que huyen de la miseria, abandonando sus países y en muchos casos a sus familias en pos de un futuro mejor. Pero con esto no acabaríamos el desfile, porque seguro que también estarían prestos a desfilar los ya mayoritarios trabajadores precarios con contratos y sueldos miserables, o las mujeres maltratadas o, puestos a desfilar, seguro que acudiría todo ciudadano que por una u otra causa quisiera manifestar su cabreo e indignación (motivos los hay para todos los gustos y colores). Ahora sí tendríamos un desfile dignificante.

Como obligado saludo al paso por la inmediaciones de la tribuna de políticos y autoridades y como muestra de afecto y devoción, se podría alzar la manita (esto gusta mucho a generales y dictadores) con el dedo índice levantado como signo inconfundible de lo que expresan los más profundos sentimientos, además de mostrar la dirección donde podrían marcharse a pasar el resto de tan conmemorativo día. Bonito desfile y bonita conmemoración a la que seguro yo sí que me sumaría.

Simbolo de la paz formado por más de un centenar de personas en 
Alemania.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Jueves, 23 de septiembre.

Hoy me siento flex. Pienso en mis hijos, en los besos que me regalaron antes de acostarse, pienso en la paz que me produjo contemplar la quietud de mi esposa mientras dormía. Se me viene a la cabeza la imagen de la luna llena que me acompañó esta madrugada mientras llegaba al trabajo, el rojizo amanecer posterior, el café bien caliente del desayuno.  Todavía permanecen sobre la mesa de mi despacho el libro y el CD devueltos por el compañero de trabajo al que se los presté. Recuerdo su cara y sus sinceros cometarios al respecto, su gratitud, su satisfacción. Enciendo el ordenador y estalla ante mis ojos el último fondo de pantalla que coloqué como escritorio…
Noche Estrellada
Espero y deseo terminé igual que empezó...

sábado, 11 de septiembre de 2010

Sigue el genocidio contra los palestinos...y hasta cuando.

Hic Acherusia fit stultorum denique vita: "El infierno está aquí, en este mundo de locura".
De Rerum Natura. Lucrecio.

jueves, 5 de agosto de 2010

Argumento original y con gracia.

A continuación transcribo el comienzo de un artículo de opinión publicado en el diario “Público” por el columnista Manolo Saco. Iba a cuento sobre la huelga de controladores aéreos y si a éstos se les podría considerar clase obrera y sobre el oportunismo y lo justo o no de la misma, etc. pero lo que a mí me hizo gracia y me pareció original fue el argumento de entrada. Helo aquí:



"Dicen de los asesinos en serie que el primer asesinato es el más difícil para ellos, el que crea en su mente un torbellino de dudas, ansiedades y sentimientos de culpa, pero que los siguientes ya vienen limpios, sin todos esos efectos secundarios molestos.
Le ocurre lo mismo a los dogmas: admitir el primero, por muy disparatado que sea, podría crearnos severos traumas, pero una vez asumido, pongamos por caso, que hay un dios que se divide en dos para que el segundo preñe a una mujer virgen y nazca de ella un tercero, pero que en realidad es el mismo, uno y trino, y que considera pecado comer el fruto de un árbol de un paraíso donde vivía el hombre, solo, el pobre, hasta que ese dios que son tres consideró oportuno crear, de una costilla del hombre que había modelado previamente con barro, una mujer para que le entretuviese… una vez admitida esta estupidez, todo lo que venga detrás forma parte ya del sentido común entre los creyentes".

martes, 27 de julio de 2010

Habitación 204.

Entro en la habitación 204 del hospital de Getafe. Entre las dos camas que ocupan la sala, sentado en un gran butacón, aguarda en silencio un hombre mayor, su edad debe estar próxima a las ocho décadas. Viste pijama hospitalario. Enfrente tiene a una mujer de su misma edad sentada en otro de los butacones. Ambos están en silencio, con las miradas perdidas que solo aciertan a encontrarse cuando se percatan de mi presencia.

Veo a este hombre enfermo y me transfiere en su mirada, que ya no está ausente, toda la vulnerabilidad de quien se siente perdido, solo, aturdido, con miedo. Su cuerpo, su persona, es ya la de un anciano desvalido en la espera de un futuro que se le debe presentar, de manera machacona en cada uno de sus pensamientos, del todo incierto. La anciana que está sentada frente a él pareciera que sus pensamientos transitaran lejos de ella, lejos de todo, ni siquiera se recobran cuando intercambiamos un corto saludo. Parece como si quisiera evadirse de una realidad que, de nuevo, la supera. Dos ancianos en la recta final de sus vidas. El que está enfermo, quizás más enfermo de lo que aparenta le han diagnosticado cáncer de laringe. El tabaco hizo estragos durante demasiados años en su maltrecha garganta. El próximo jueves le operan, le extirparán la laringe con la intención de frenar el posible avance de un tumor que, de momento, tan solo le ha segado la voz. La anciana también está enferma; su esqueleto es incapaz de soportar por más tiempo un cuerpo que parece no le perteneciera y se le ha empezado a desquebrajar. Sus caderas necesitan de la ayuda de unos refuerzos metálicos incrustados en su cuerpo. Fueron muchos años de oscuro trabajo de ama de casa abnegada, de tejedora incombustible de cortinas en los pocos ratos libres que le dejaban sus siete hijos. Seis partos –uno de ellos doble- que también minaron su cuerpo.

Ambos permanecen en silencio. Ambos esperan como todos los que llegados a cierta edad no les cabe otra posibilidad. El futuro, supongo, debe estar para ellos, como para todos los de su edad, más bien en un lugar cercano al pasado. Su futuro, sigo suponiendo, es el día a día, pensando en pasado, sumergido en los recuerdos de unos tiempos que, a pesar de todo, fueron mejores. Afrontando cada jornada con sus achaques, con sus rutinas, con su forma de estar en la vida. Un día más o un día menos pensarán. Desde la sala de espera que supone entrar en esta etapa de la vida aguardan su turno.

Hoy no me siento flex, será por eso que lo veo todo de color gris, no llega a oscuro, pero gris. Como el pelo canoso de estos ancianos.

miércoles, 14 de julio de 2010

Ardor patriótico.

Acabó el mundial de fútbol y terminó también el delirio patriótico que ha invadido calles, casas (son incontables las banderas colgadas de balcones y ventanas) y centros de trabajo. Porque más allá del triunfo deportivo subyace, en unas regiones de España más que en otras, la necesidad de sentirse español sin sentir vergüenza por ello. Hasta ahí todo podía ser bien aceptado si no fuera por lo que sigue significando para algunos, entre los que me encuentro, ser español, España y su símbolo abanderado más allá de los derechos y obligaciones jurídicas y administrativas que conlleva pertenecer a un determinado país. Pues no me olvido de que todavía seguimos perteneciendo a un régimen instalado en la aparente “confortabilidad” y “seguridad” que nos brinda la Monarquía. Algo que resulta innegociable para (puestos a elegir) un republicano como yo a la hora de “abrazar” la actual bandera española (vaya también por delante que no soy demasiado partidario de bandera alguna, no sé explicar porqué pero todas me producen cierto “repelux”).

Pero es que además de no suscitar en mí ninguna simpatía la familia real y todos sus allegados, tampoco son santo de mi devoción ciertas premisas de índole jurídico, administrativo y político que sustentan el actual edificio “democrático” : ley de D´Hont, división territorial, modelo económico, educativo, relaciones exteriores y organización interna de los partidos políticos, por poner algunos ejemplos. Con todo esto se me hace muy cuesta arriba sumarme a ese ardor patriótico desencadenado por la selección de fútbol, y eso que no me produce problema moral alguno declararme futbolero y admirador del juego desplegado por dicha selección en el mundial de Sudáfrica.

Porque como dice Martín a su hijo H en la película de A. Aristarain, Martín H, “El que se siente patriota, el que piensa que pertenece a un país es un tarado mental, la patria es un invento”, un poema romántico escrito en el siglo XIX. Resulta imposible identificarse con un país, con una comunidad, ni siquiera con tu ciudad. Como mucho te puedes identificar con tu barrio, con el lugar donde creciste y alguna vez fuiste feliz, no más. Que tengo que ver yo con un andaluz, un catalán o un vasco, son un número, una estadística sin cara. “Uno se siente parte de muy poca gente, tu país son tus amigos (tu familia) y eso sí se extraña, pero se pasa”, siguiendo con este diálogo sin desperdicio entre padre e hijo en dicha película.

Pues eso, como reza el anuncio de los almacenes de muebles suecos: que "¡Viva la República Independinte de mi Casa!".

sábado, 5 de junio de 2010

LIBROS - PLATON Y UN ORNITORRINCO ENTRAN EN UN BAR: ENTENDER LA FILOSOFIA A TRAVES DE LOS CHISTES
Acabo de terminar en segunda lectura (en la primera no le sacas todo el jugo a los chistes) el libro “Platón y un ornitorrinco entran en un bar” de T, Cathcart y D. Klein, cuyo objetivo, y mérito nada fácil, es tratar de explicar en qué consiste eso tan raro de filosofar a través de gags humorísticos.


Para una persona que no esté familiarizada con la filosofía es un buen modo de acercarse a sus teorías, y a la vez abrir una puerta a la reflexión, pero sin dejar de reírse. Un libro muy fácil de leer, con poco más o menos de un par de páginas por corriente filosófica y un chiste de por medio. Desde el pensamiento griego antiguo hasta las corrientes filosóficas más modernas, no hay nada que Cathcart y Klein no te puedan explicar sirviéndose de un chiste. Los autores, ambos filósofos estadounidenses y guionistas de éxito, han conseguido lo que parecía imposible: enseñar el pensamiento de Platón o el existencialismo alemán con una sonrisa de por medio. “Platón y un ornitorrinco entran en un bar” demuestra que todos podemos llegar a comprender los conceptos más complejos de la filosofía occidental, sin necesidad de poseer una mente privilegiada para manejarse con soltura entre las más complejas corrientes del pensamiento filosófico.

Sobre ética encontramos, por ejemplo:

G. K. Chesterton escribió en una ocasión: “La palabra ‘bueno’ tiene varios significados. Por ejemplo, si un hombre les dispara a su madre desde una distancia de quinientos metros, cabría decir que es un buen tirador, pero no necesariamente una buena persona”. El calificativo ‘necesariamente’ es lo que nos muestra que Chesterton poseía una mente realmente filosófica.

Otro ejemplo con Heideggerde por medio:

EL CLIENTE DE UN RESTAURANTE: ¿Cómo se preparan aquí los pollos?
COCINERO: Ah, pues no hacemos nada especial. Sencillamente, les decimos que van a morir.

Y en la última página del epílogo nos explican el significado de tan original título:

El otro día Platón y un ornitorrinco se fueron a un bar. El camarero le dirigió una mirada interrogante al filósofo y Platón dijo: “¿Qué quiere que le diga? En la caverna tenía mejor aspecto”.

Bienvenido sea cualquier intento de acercar y divulgar la filosofía y la reflexión al público en general.

martes, 1 de junio de 2010

Pedro Castro y la Virgen (carta enviada y no publicada al periódico local "Al cabo de la calle").

En el número anterior de su periódico pude ver una fotografía de considerable tamaño de la Virgen de los Ángeles con un pie de foto donde se podía leer “La Virgen de los Ángeles se convierte en alcaldesa hasta el 30 de mayo”, a continuación se describía de manera más amplia la noticia, pero fue solo al final cuando el estupor me invadió por completo al leer “…y el alcalde del municipio, Pedro Castro, quien se subió a la carroza para ofrecer su bastón a la imagen, convirtiéndola en alcaldesa de Getafe durante el tiempo que duren las fiestas patronales…”.
Ante este noticia que se repite año tras año qusiera manifestar no solo mi estupor si no también mi indiganación. Porque, que la Constitución española proclame la aconfesionalidad del estado español creo sería suficiente motivo para que de una vez por todas se respetase a los, cada vez más numerosos, no creyentes, agnósticos y seguidores de otros cultos como se respeta, como mínimo, a los que se confiesan como seguidores del catolicismo. Pues, si bastante significativo es tener que soportar como se destinan año tras año un buen montante de dinero público para sufragar los gastos de la Iglesia Católica (aún en estos años de crisis todavía no he oído ni al gobierno ni a la cúpula eclesiástica católica manifestar públicamente algún tipo de contención del gasto eclesiástico) más lo es, si cabe, soportar este tipo de pleitesías y “rituales” de los que se supone nos representan a todos.

Pero por si no fuera suficiente con homenajear pública y continuamente, por parte de la mayoría de nuestros gobernantes a todos los símbolos e imágenes de la idolatría católica, añadámosle las subvenciones a colegios concertados, concesiones a bajo coste, cuando no gratis, de terrenos por parte de todas las administraciones para la construcción de nuevas parroquias y a lo que me refiero en esta carta, gastos ocasionados por la multitud de celebraciones religiosas a la lo largo del año ¿Todavía queda alguien que se atreva a afirmar que los católicos y su iglesia sufran algún tipo de persecución administrativa?

Con todo esto sigo pensando que lo que más me molesta e indigna es tener que contemplar, año tras año, la lamentable escena donde un representante de todos los ciudadanos, del ala más a la izquierda del PSOE (según sus propias manifestaciones), se sube a la carroza de una Virgen para entregarle el bastón de mando (¡¡¡símbolo de la soberanía popular entregado a un poder supremo!!!). Bonita metáfora ¿verdad?

Penoso “peaje” el que se debe pagar para seguir siendo popular y conseguir elecciones tras elecciones ese puñado de votos tan devotos…

viernes, 7 de mayo de 2010

Mi pequeño homenaje a ese programa insustituible de RNE3 "la ciudad invisible"

Hoy no forzaré la máquina. Recogeré las velas y me abandonaré a la suerte que dicten las electromagnéticas corrientes de esta procelosa mar cibernética. Surcar así las aguas del espacio-tiempo me inunda de una extraña y placentera sensación.
Navegar, dejándote llevar, cuando todo está en calma; sobre el océano nocturno que mece las almas nómadas, como la mía, cerrar los ojos e imaginar que vuelas sobre los siete mares, atravesando continentes y países, surcando un conglomerado de nubes infinito… Tal es el privilegio de los exploradores del intangible éter del ciberespacio: flotar como cometas liberadas en lo insostenible y tener como único aliado a lo imposible en esta incierta pero apasionante singladura hacia la nada.
Si no fuera por este placentero “dejarte llevar” mi perspectiva de la realidad nunca sufriría cambios. Gracias a los dioses mi espíritu errante traslada mi pensamiento sobre imágenes que provienen de acontecimientos no muy lejanos, pantalla a pantalla el mundo que refleja el monitor me descubre nuevos horizontes. Historias que me hacen revivir en otros lugares y en otros paisajes que nunca fueron mejores, tan solo diferentes. Pego un golpe de ratón y cambio el rumbo. Los recuerdos no son buenos consejeros aunque a veces sea necesario mirar por el espejo retrovisor de nuestra propia historia. Pero no quiero remover el pasado y encontrarme envuelto en aguas turbias e innavegables, prefiero seguir columpiándome sobre las eléctricas crestas de las olas de esta procelosa mar cibernética.
Son tantos los días que llevo buscando no sé qué (y es precisamente eso lo que más me empuja a seguir), que ni utilizando a modo de ábaco los dedos de las manos y los dedos de los pies, me salen los cálculos de cuánto tiempo llevo embarcado en este espacio errante, buscando mi anhelada quimera… Pero el paso de los años se deja notar y los callos en las palmas y en los talones, las arrugas en la piel, y sobre todo en el rostro, y mis vista más que cansada, dan cuenta de todo lo que llevo bregando en pos de lo incierto. Aunque mi corazón sigue latiendo a mil por hora, bombeando mis esperanzas, mi pasión y ardiendo con la misma fogosidad de siempre. No se ha templado ni un poquito, ya que el aire aviva el ímpetu verdadero y extingue el falso.
Para esta nave y su tripulación (que soy yo mismo) sigue existiendo algo sensual en esta singladura, aunque sólo sea por la atracción que marcan los polos y guían la aguja de nuestra rosa de los vientos. Todo responde a un cortejo entre los dos, y en ese juego peligroso, nadie puede quedarse frío. Así que la tibieza con la que otros puedan surcar estas aguas cibernéticas en una cuenta atrás sin fecha establecida, no es cosa mía.
Una vez más disuado al sol y pongo la mano en mi frente para otear el horizonte, y sé que llegará el día en el que brinque y mi otra mano señale por fin el paradero de aquello que con una ansia inusitada continuo buscando y , creo, nunca dejaré de querer y anhelar como un “Don Juan” en plena adolescencia. Aquella por la que tantos han dejado todo y no se arrepienten de haberse enrolado en la aventura más gratificante para el alma y para el cuerpo que no es otra que la búsqueda incansable de la belleza invisible…