"Gracias a Ecologistas en Acción muchos aprendimos que,
en un mundo con recursos limitados y un mercado libre para depredarlos, una de
las vías más necesarias y urgentes para acabar con la pobreza y la desigualdad
es el ecoactivismo”. La sensibilidad ecologista del músico asturiano Nacho
Vegas no es nueva. Se mostraba en canciones como “Nuevos planes, idénticas
estrategias” ("Y sé que no querrás volver a confiar en mí; ya nadie confía
en la energía nuclear después de lo de Chernobyl”), “Marquesita” ("Y vemos
un monte que acaba de arder y que ahora parece bañado en carbón”) o, más
recientemente, “Ser árbol” o “A ver la ballena”, de su último álbum ‘Violética'
(Marxophone, 2018). Un disco, ya desde el diseño y las ilustraciones del
dibujante y miembro de Ecologistas en Acción Miguel Brieva, donde la naturaleza
está más presente que nunca. La inspiración para escribir una canción con la
que celebrar el veinte aniversario de Ecologistas en Acción vino del título de
un ensayo de otro activista de la organización ecologista. Hace 14 años el
poeta, matemático y politólogo Jorge Riechmann publicó el ensayo 'Gente que no
quiere viajar a Marte’ (Catarata, 2004), donde argumentaba que una persona no
puede ser productivista consecuente si no está dispuesta a tratar la Tierra
como un planeta desechable, para emprender a continuación la fuga al cosmos.
Esta tentación se inscribe en un movimiento "antropófugo" más amplio
y complejo, un movimiento de huida de la condición humana contra el que, según
Riechmann, se ha de resistir. Nacho Vegas tiene claro que “mientras agite el
viento la mar y los peces canten su canción” él no se va a Marte. Ecologistas
en Acción, la red ecologista con mayor imbricación en el territorio estatal,
tampoco. Sabemos que "todos los ciclos de ayer ya los ciclones de
hoy" porque, tras miles de acciones, denuncias, protestas, estudios,
comunicados, publicaciones y manifestaciones, pero, sobre todo, tras veinte
años de esfuerzo contracorriente para alcanzar unas sociedades más justas y
conseguir un entorno mejor para todos los habitantes del planeta, han sido no
pocos los fracasos, pero también muchos los éxitos. La situación planetaria no
es sencilla, pero Ecologistas en Acción tenemos muchos motivos para celebrar
estas dos décadas de vida.
Welcome to the Inopia.
Más allá de Orión, la Puerta de Tanhauser, los Cerros de Úbeda, la cara oculta de la luna, Babia y más lejos todavía de donde Cristo perdió el gorro andan a la deriva, o más bien naufragan, mis pensamientos y reflexiones sobre las más que recalentada realidad que nos abrasa todos los días. Por eso, cuando todo se emborrona y pareciera que nada tiene sentido, me exilio en la Inopia, lugar donde encuentro el hilo de Ariadna al que agarrarme si quiero encontrar la salida del laberinto.

lunes, 10 de diciembre de 2018
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