Welcome to the Inopia.

Más allá de Orión, la Puerta de Tanhauser, los Cerros de Úbeda, la cara oculta de la luna, Babia y más lejos todavía de donde Cristo perdió el gorro andan a la deriva, o más bien naufragan, mis pensamientos y reflexiones sobre las más que recalentada realidad que nos abrasa todos los días. Por eso, cuando todo se emborrona y pareciera que nada tiene sentido, me exilio en la Inopia, lugar donde encuentro el hilo de Ariadna al que agarrarme si quiero encontrar la salida del laberinto.


Sitio desnuclearizado

jueves, 25 de febrero de 2016

EL ASESINO SE ESCONDÍA ENTRE LAS PÁGINAS.



Era un verdadero devorador de novelas policiacas y solía presumir de haber leído casi todas, pero una al menos parecía resistírsele. La buscaba con obsesiva insistencia entre todas las tiendas de libros de la ciudad y siempre obtenía un no por respuesta. Cuando ya estaba a punto de darse por vencido descubrió una vieja tienda de libros de segunda mano y descatalogados que no recordaba haber visto antes. Entró nervioso, y con cierta euforia contenida, dejando casi con la palabra en la boca al dependiente cuando éste le indicó la estantería donde podía encontrar la ansiada novela. Rebuscó entre varios de los títulos depositados en aquellos estantes polvorientos hasta que, vieja y amarillenta, la encontró. Sopló el polvo que la envolvía y la abrió leyendo al azar una de sus páginas. Su gesto entonces mezcló rasgos de satisfacción, incredulidad y temor al creer entender que era él a quien el asesino estaba a punto de disparar al finalizar la lectura  del tercer párrafo. Aterrado, cerró el libro antes de que la bala pudiera alcanzarle en la cara.  Tras volver a colocarlo donde estaba quedó perplejo al observar el humillo que salía del interior de sus páginas.


5 comentarios:

  1. Me gusta,hay situaciones insólitas encerradas en los libros de viejo, hasta tal punto que como le pasó a tu protagonista puedan echar humo.
    Pasaré por ENTC y dejaré cuenta de mi paso.
    Un saludo
    Puri

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  2. Los viejos libros usados guardan, además de la historia escrita en sus páginas, otras no visibles de todos los que los leyeron y se sumergieron en ellos.

    Leer un libro es como bucear entre palabras...

    Saludos Puri y bienvenida a esta isla perdida entre la procelosa mar de las ondas cibernéticas llamada Inopia.

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  3. Excelente micro. Ya te comenté en ENTC. Te seguiré leyendo. Un abrazo

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  4. Muchas gracias. Siempre se gradecen lectores.

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  5. Fascinante! parece mentira cómo en tan pocas líneas puedes transmitir tantas sensaciones a los demás, me encantan tus relatos cortos ya lo sabes... Un abrazo.

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